Ciudad de México.- La Iglesia Católica en México tendrá un obispo responsable de acompañar y velar por la formación y comunidad de los exorcistas del país. La designación fue discutida durante la 119 Asamblea Plenaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano celebrada del 10 al 14 de noviembre.
Al respecto, el sacerdote Andrés Esteban López Ruiz, subdirector de la Pastoral de Consolación y Ministerio de Exorcismo de la Arquidiócesis Primada de México, y quien presentó la propuesta ante los obispos, explicó que este ministerio cuenta con un marco normativo en la Iglesia Católica, basado en el canon 1172 del Código de Derecho Canónico.
Dicha regulación indica que los obispos tienen la facultad exclusiva de nombrar al sacerdote exorcista y que solamente estos pueden ejercer este ministerio; en el texto se expresa: "Sin licencia peculiar y expresa del ordinario del lugar, nadie puede realizar legítimamente exorcismos sobre los posesos" y acota: "El ordinario del lugar concederá esta licencia solamente a un presbítero piadoso, docto, prudente y con integridad de vida".
El arzobispo de León, Jaime Calderón Calderón, se refirió a la iniciativa y explicó que "hacia el interior del episcopado se ha realizado la reflexión". Compartió su personal aproximación hacia el tema: "Para el gran San Agustín había tres clases de males: El mal físico que es aquello que le llaman la ausencia de un bien debido. Un mal moral es cuando en ese plano se comete una infracción en el orden moral. Y el nivel más profundo es el que se le llama el mal ontológico".
El arzobispo advirtió contra representaciones simplificadas del mal: "No es propiamente como a veces se llega a identificar casi a veces irrisoriamente como caricaturizando al demonio, pues dicen que tiene colita, que tiene rabito, creo que ese tipo de cosas no llevan a ningún lado".
Calderón Calderón subrayó que "lo que manifiesta la presencia de este mal es la necesidad de una profunda evangelización". Concluyó: "Yo creo que a más evangelización, a más conocimiento y experiencia de nuestro Señor Jesucristo, hay menos supersticiones, hay menos afecciones del mal. Por lo tanto, yo pondría más bien el énfasis en la necesaria evangelización de los pueblos".
La llamada "Pastoral de la Consolación" buscará reunir a los alrededor de 80 exorcistas designados en 44 de las cerca de 100 diócesis de México. El sacerdote López Ruiz destacó que la decisión parte de "una preocupación pastoral de los mismos obispos" para "poder acompañar de manera más formal como organismo colegial" a los exorcistas.

