Panamá, Panamá.- La 83ª Asamblea del Secretariado Episcopal de América Central (SEDAC) se desarrolla esta semana en un ambiente de colegialidad y debate pastoral. Los obispos de las cinco conferencias episcopales que conforman el organismo profundizan en el análisis de los criterios que orientan su trabajo pastoral, social y solidario en Centroamérica.
El encuentro, que inició el 24 de noviembre y concluye el 28 de noviembre, aborda las dificultades sociales que enfrenta la región, muchas vinculadas a la desigualdad, la migración, la violencia y las estructuras de poder político y económico que afectan la vida digna de los pueblos de la cintura americana.
La jornada del segundo día incluyó la celebración eucarística y el análisis y ajuste de los Estatutos del SEDAC, con el propósito de fortalecer la estructura que sostiene su trabajo conjunto. Bartolomé Buigues, obispo diocesano de Alajuela en Costa Rica, puso de relieve la cordialidad y unidad que se respiran en la Asamblea.
Los obispos manifestaron su intención de impulsar procesos más firmes de acompañamiento y formación para las nuevas vocaciones sacerdotales.
José Luis Escobar Alas, arzobispo de San Salvador, celebró los pasos dados en la revisión de los estatutos y la fuerza que brota del encuentro entre obispos, recordando la misión del SEDAC de acompañar a los más necesitados.
En el análisis social, Jenry Ruiz, obispo de Trujillo, recalcó que Honduras carga con problemáticas que atraviesan todo el istmo, entre ellos la violencia, narcotráfico, migración, crisis ambiental y corrupción.
Enfatizó que “solo una Centroamérica unida puede discernir caminos conjuntos y sostener la esperanza de sus comunidades”.
La Asamblea concluirá con un mensaje dirigido a las Iglesias y comunidades centroamericanas. El proceso sigue marcado por la convicción de que la sinodalidad y la cercanía pastoral son esenciales para responder a las fracturas sociales y estar al lado de quienes más sufren.

