Panamá, Panamá.- El obispo Lizardo Estrada Herrera, secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño, dirigió a los obispos del Secretariado Episcopal de América Central en su 83ª Asamblea, un mensaje en el que los invitó a retomar la esencia del servicio mediante una escucha activa y profunda.
El obispo enfatizó que la jerarquía no debe distanciar al pastor de su pueblo. Instó a los presentes a despojarse de roles institucionales rígidos para reconocerse como hermanos llamados a pastorear con ternura, claridad y valentía en la región centroamericana.
Estrada Herrera definió la escucha no como un acto administrativo, sino espiritual. Afirmó: “El obispo es el hombre que escucha. Escucha a Dios, escucha al pueblo, escucha la historia” y explicó: “Escuchar no es solo un gesto externo, sino una actitud interior: una forma de oración”.
Señaló que “el pueblo no demanda gestores eficientes, sino que necesita pastores” porque “la verdadera escucha transforma el corazón del obispo”; y comentó que el obispo "no es el ‘dueño de la escucha’, sino el primero en cultivarla como un don”.
Sobre el ejercicio de autoridad, el secretario general del CELAM recalcó: “El obispo no gobierna desde una tribuna, sino caminando. No con decretos, sino con discernimiento”. Añadió que “la autoridad del obispo no proviene de su título, sino de su obediencia a la Palabra” y que “la única autoridad es la del servicio”.
Destacó que “la sinodalidad no comienza en grandes reuniones, sino en pequeñas decisiones cotidianas”. Concluyó que el ministerio requiere “con la mirada puesta en Dios y las manos ensuciadas con su pueblo”, recordando que “el Señor no nos llamó a ser héroes. Nos llamó a dar la vida por sus ovejas”.

