Bamenda, Camerún.- El papa León XIV realizó el jueves una breve pero intensa visita a la ciudad de Bamenda, en el noroeste de Camerún, una región que el propio pontífice describió como “atormentada” y “ensangrentada”. Durante su jornada, el Santo Padre presidió un Encuentro por la Paz con la comunidad local en la Catedral de San José y celebró una santa misa en el Aeropuerto Internacional de Bamenda, antes de regresar a Yaundé.
En el Encuentro por la Paz, el Papa reconoció el papel de la sociad civil y los fieles de diversos credos en responder a una crisis generalizada: "La crisis que ha sacudido estas regiones de Camerún ha acercado más que nunca a las comunidades cristianas y musulmanas, a tal punto que sus líderes religiosos se han unido y han fundado un Movimiento por la Paz".
MÁS NOTICIAS: Viaje apostólico a África
El Papa también celebró con una alegoría el compromiso de los cameruneses en atender sus problemas internos: "¡qué hermosos son también los pies que dan los pasos de ustedes, cubiertos del polvo de esta tierra ensangrentada, pero fértil; de esta tierra ultrajada, pero rica en vegetación y generosa en frutos!”.
Crítica a los 'señores de la guerra'
En un discurso elogioso para los líderes religiosos de diversas confesiones que participan como mediadores entre las partes en conflicto, el Papa exclamó: "Su testimonio, su trabajo por la paz pueden ser un modelo para todo el mundo".
Al mismo tiempo, León XIV lanzó duras críticas contra quienes, según dijo, “dobleguen las religiones y el mismo nombre de Dios a sus propios intereses militares, económicos o políticos”.
Se refirió a “los señores de la guerra” que fingen ignorar que “basta un instante para destruir, pero que a menudo no basta una vida para reconstruir”. El Papa denunció que quienes saquean los recursos de la tierra invierten gran parte de las ganancias en armas, generando “un espiral de desestabilización y muerte sin fin”.
“[Ellos] disimulan no ver que se necesitan miles de millones de dólares para matar y devastar, y que no se encuentran los recursos necesarios para sanar, educar y levantar... el mundo está siendo destruido por unos pocos dominadores y se mantiene en pie gracias a una inmensidad de hermanos y hermanas solidarios", sentenció el pontífice.
Finalmente, León XIV expresó además su gratitud hacia las mujeres, laicas y religiosas, que atienden a personas traumatizadas por la violencia, calificando su labor como “inmensa, invisible, cotidiana y expuesta al peligro”.
'Obedecer a Dios antes que a los hombres'
Durante la santa misa celebrada en el Aeropuerto Internacional de Bamenda, el Papa centró su homilía en la necesidad de confiar en Dios para superar la resignación y la impotencia. Ante los problemas que afligen a la región —entre los que citó la pobreza, la corrupción, las deficiencias en educación y sanidad, la migración juvenil y la explotación externa del continente africano—, León XIV exhortó a “transformar la historia del país” y a no esperar el futuro para reconstruir.
Subrayó que la obediencia a Dios no es un acto de sumisión, sino que hace libres y permite “no resignarse al mal”. Advirtió también contra el riesgo de mezclar la fe católica con “creencias y tradiciones de tipo esotérico o gnóstico” que, afirmó, a menudo tienen fines políticos y económicos.
En la celebración, el pontífice reiteró su mensaje sobre a la problemática interna "continuamente alimentada por el odio y la violencia, se añade también el mal causado desde afuera por aquellos que, en nombre de la ganancia, siguen entrometiéndose en el continente africano para explotarlo y saquearlo".

El Papa concluyó su homilía encomendando a la Iglesia presente en Camerún —sacerdotes, misioneros, religiosos y laicos— a la intercesión de María Santísima, Reina de los Apóstoles y Madre de la Iglesia. “Los acompaño con mi oración constante”, aseguró.
Símbolo de paz
Al término del discurso en la catedral, y ya en el atrio del templo, León XIV lideró una oración por la paz y liberó palomas blancas como símbolo. “Que la paz de Dios esté sobre todos nosotros, sobre esta tierra, y nos mantenga a todos unidos en su paz”, exclamó.
La visita del Pontífice a Bamenda se enmarca en un contexto de crisis prolongada en las regiones anglófonas del noroeste y suroeste de Camerún, donde el conflicto entre grupos armados y las fuerzas gubernamentales ha dejado miles de desplazados y víctimas civiles.
TE PODRÍA INTERESAR:
- León XIV hace historia en Argelia: primer pontífice en visitar el país norteafricano
- Defiende Papa Francisco al continente africano de explotación extractivista

