Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.- La Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, anunció la disolución de la Familia Religiosa del Inmaculado Corazón y la Divina Misericordia (FRICyDIM). Esta comunidad fue fundada en México por el sacerdote argentino Carlos Spahn.
En un comunicado, la arquidiócesis señaló que desde el 7 de abril la asociación fundada por Spahn, junto con todas sus ramas derivadas, “deja de existir oficialmente como persona jurídica dentro de la Iglesia Católica”. El texto añadió que todos sus integrantes quedan dispensados de los votos realizados en el seno de dicha comunidad. El procedimiento de revisión se realizó desde meses atrás.
La FRICyDIM, sin embargo, respondió con un comunicado propio en el que rechazan la decisión final y piden esperar al proceso en las instancias vaticanas. La comunidad sostuvo que la disolución no puede ser definitiva hasta que la Santa Sede emita una sentencia final por medio del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica. La familia religiosa aseguró que “esta súbita determinación contradice de manera flagrante el compromiso solemne” que el arzobispo asumió en marzo de 2026 en la Nunciatura Apostólica.
Complejo proceso de disolución
La disolución parecía un camino viable tras una reunión en marzo entre el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, José Francisco González González, y miembros de la asociación junto con su asesor legal. En ese encuentro “se estableció un proceso de disolución ordenada” después de un “periodo de estudio, reflexión y revisión”. Posteriormente, el Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada del Vaticano notificó al arzobispo la supresión canónica de la FRICyDIM.
La arquidiócesis chiapaneca invitó a quienes quieran seguir en la vida consagrada a discernir su vocación con el acompañamiento del Vicario para la Vida Consagrada. Además, instó “a todos los fieles y a quienes han estado cercanos a esta comunidad a recibir esta disposición desde el discernimiento de la fe”.
La FRICyDIM fue erigida como Asociación Pública de Fieles de Derecho Diocesano en 2012 por el entonces arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Rogelio Cabrera López, hoy arzobispo de Monterrey. La comunidad está conformada por una rama de religiosos (Apóstoles del Inmaculado Corazón y la Divina Misericordia), una rama de religiosas (Discípulas del Inmaculado Corazón y la Divina Misericordia) y los laicos (Tercera Orden del Inmaculado Corazón y la Divina Misericordia).
Actualmente suman cerca de 50 religiosos contemplativos, dos sacerdotes y 800 laicos. El grupo asegura tener presencia en más de 60 países. Su sede se encuentra a unos 20 kilómetros al oeste de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez.
La comunidad presenta su carisma como “estar al completo servicio del Triunfo del Inmaculado Corazón de María y, consecuentemente de la Divina Misericordia, preparando y disponiendo los corazones para el advenimiento de Cristo”.
Tras la decisión eclesiástica, la FRICyDIM señaló que “la legitimidad del decreto original de supresión (emitido en sede vacante el 14 de abril de 2025) como del posterior decreto de ratificación del Dicasterio (14 de noviembre de 2025) se encuentra sub iudice, es decir, sometida a juicio ante el Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica”. La comunidad presentó un recurso contencioso-administrativo el 12 de enero de 2026.
Para la FRICyDIM, “en estricto apego al derecho de la Iglesia, la cuestión sobre la existencia jurídica de la Asociación no puede considerarse resuelta de manera definitiva, ni de hecho ni de derecho, hasta que el Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica, máxima autoridad judicial de la Santa Sede, emita una sentencia final”.
La familia religiosa expresó: “No obstante lo anterior, aun conscientes de los gravísimos daños que se nos están causando, como ulterior signo de obediencia filial a la Autoridad eclesiástica, manifestamos que acataremos las disposiciones disciplinarias contenidas en los recientes comunicados, en la dolorosa pero confiada espera de la resolución final que la Santa Madre Iglesia, a través de su Tribunal Supremo, dicte sobre nuestra causa”.
La comunidad añadió que lo anterior se entiende sin perjuicio de los derechos que les asisten y que se reservan el derecho de continuar defendiéndolos “por todas las vías legítimas que el ordenamiento canónico nos concede”. Al concluir su comunicado, la fundación de Spahn exhortó “a todos a vivir este momento de prueba con serenidad, fortaleza en la fe y oración constante, confiando en que la verdad y la justicia prevalecerán para la mayor gloria de Dios”.
TE PUEDE INTERESAR
- Arzobispo de Tuxtla denuncia indiferencia ante exclusión indígena y migrante en Chiapas
- FRICyDIM y arzobispado inician revisión y discernimiento de la institución religiosa

