Huixquilucan, Estado de México.- Luego de que la Megamisión de Semana Santa 2026 movilizara a 16 mil 900 personas en 26 estados de México, Centroamérica y sur de Estados Unidos, la Universidad Anáhuac México acogió a miles de participantes para participar de la Misa de Resurrección como marco de la clausura de las actividades realizadas durante la Semana Mayor.
La cifra de participantes ha sido un signo de alegría para la comunidad de Regnum Christi y los Legionarios de Cristo quienes valoran la recuperación del volumen de misioneros, el cual decayó por causas mayores durante el brote de la pandemia de COVID-19 (la inscripción de misioneros y familias misioneras bajó hasta los 2 mil 889 inscritos) y que ahora ha remontado a casi las 17 mil personas. En sólo un año, se incrementó la participación en un 8% de las inscripciones registradas.
Por ello, el sacerdote Carlos Gutiérrez López, recién nombrado director general de los Legionarios de Cristo, presidió la celebración eucarística donde invitó a los asistentes a no reducir la experiencia a un recuerdo: “Lo vivido no puede quedarse como algo bonito; es un entrenamiento del corazón para toda la vida”, señaló. Dijo que el encuentro con Cristo impulsa a la acción: “El que ama no se queda quieto, busca comunicar ese amor”.
De hecho, durante la celebación y como parte del ofertorio dentro de la Misa, 90 jóvenes —50 hombres y 40 mujeres— decidieron dedicar un año como colaboradores voluntarios a este servicio. También, la oficina de comunicación del Regnum Christi afirma que otros participantes de las Misiones manifestaron interés vocacional hacia el sacerdocio o la vida consagrada.

Al término de la misa, el sacerdote Alberto Simán, director territorial de los Legionarios de Cristo en México y Centroamérica, informó sobre el alcance de la Megamisión 2026: Superó los 16 mil 872 participantes de convocatorias previas y alcanzó los 16 mil 900 misioneros.
Juan Manuel Ortiz García, originario de Cali, Colombia, y candidato de los Laicos Consagrados del Regnum Christi, describió su experiencia personal en las misiones: “Descubrí la perseverancia de Dios en la vida de cada persona. Él nunca se cansa de esperar y siempre te dará mucho más de lo que tú pensabas entregar”.
Bajo el lema “Para que todos seamos uno. Caminando juntos al Cielo”, la Megamisión incluyó actividades de evangelización, brigadas médicas, construcción de viviendas, asesorías jurídicas y acompañamiento en centros de readaptación social.


