Yaundé, Camerún.- El papa León XIV llegó el miércoles 15 de abril a la nación centroafricana de Camerún con un mensaje de paz para su región separatista y con la agenda de reunirse con el presidente Paul Biya, el líder de 93 años cuyo control del poder se extendió a un octavo mandato en unas elecciones ampliamente disputadas el año pasado.
El avión de ITA Airways, que transportaba al pontífice y a su séquito, aterrizó con veinte minutos de adelanto sobre el horario previsto en el aeropuerto internacional de Yaundé-Nsimalen, tras casi cinco horas de vuelo desde Argelia. Una multitud esperaba al Papa, que fue recibido con la banda nacional y los ritmos de tambores africanos. Una niña y un niño le entregaron un ramo de flores, y León XIV saludó al primer ministro del país, Joseph Dion Ngute, y a la Conferencia Episcopal camerunesa, que le esperaba al pie del avión.
La llegada a Camerún marca la segunda etapa de la gira africana del pontífice, que continuará hacia Angola y Guinea Ecuatorial hasta el 23 de abril. Se trata del primer viaje al continente del primer papa estadounidense de la historia.
Durante el vuelo desde Argel, el avión sobrevoló el espacio aéreo de Níger, Chad y Nigeria. El Papa envió mensajes a cada uno de estos países. “Que el Todopoderoso los bendiga a todos con fortaleza y concordia”, señaló para Níger. “Invoco sobre la nación las bendiciones divinas de la reconciliación y la unidad”, dijo al pasar sobre Chad. Y escribió al presidente de Nigeria: “Asegurándole que le tengo presente en mis oraciones, invoco con alegría sobre la nación las bendiciones de Dios Todopoderoso de sabiduría y unidad”.
Reunión con Biya y autoridades
El Vaticano ha dejado claro que la doctrina social católica desaprueba los tipos de líderes autoritarios con los que León XIV se estará encontrando en su visita. Biya es el líder de mayor edad del mundo y gobierna la nación centroafricana desde 1982. Su primer encuentro institucional ha sido con el mandatario en el Palacio Presidencial.
Paul Biya agradeció la visita del Papa, al tiempo que reconoció "la sed de armonía que nos atormenta", pero con un "sentimiento de esperanza"; dijo que "el mundo necesita esperanza y diálogo".
Posteriormente, ante las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático en el palacio de Congresos de Yaundé, el Papa Prevost aseguró que Camerún es como una 'África en miniatura', por condensar mucha de la diversidad social y cultural del continente; por ello, les exhortó a luchar por "construir una paz duradera" pues "el mandamiento 'ama a tu prójimo como a ti mismo' es aplicable también en las relaciones internacionales", dijo.
"Vivimos una época en la que la resignación se extiende y el sentimiento de impotencia tiende a paralizar la renovación que los pueblos anhelan profundamente [...] El mundo tiene sed de paz […] ¡Basta ya de guerras, con sus dolorosos cúmulos de muertos, destrucciones y exiliados!.Este grito quiere ser un llamamiento a la voluntad de contribuir a una paz auténtica, anteponiéndola a cualquier interés particular".

La visita del Papa se enmarca en un conflicto interno pues la oposición político de Camerún ha impugnado el resultado de las elecciones del 12 de octubre pasado. El rival electoral de Biya, Issa Tchiroma Bakary, asegura haber ganado y ha llamado a los cameruneses a rechazar el resultado oficial.
Visita al orfanato Ngul Zamba
Tras los encuentros institucionales, el Papa se trasladó al orfanato Ngul Zamba, administrado por la orden religiosa de la Congregación de las Hijas de María quienes acogen desde hace 40 años a niños abandonados de entre 18 meses y 20 años. El centro afronta dificultades económicas y materiales, por lo que la visita del Santo Padre constituyó un signo de cercanía, apoyo y aliento.

Tras saludar a las religiosas, los auxiliares y los niños del albergue, el Papa escuchó el testimonio de Panthaléon Patrice Etogo —ex alumno y actual docente— quien reconoció cómo la educación basada en la escucha, el acompañamiento y la no discriminación proporcionada por las religiosas le abrió sentido a su vida.
El docente explicó que el orfanato recibe a niños de diferente origen, incluidos menores en situación de pobreza, con dificultades sociales o conductas problemáticas, así como niños con discapacidad. A pesar de las dificultades materiales, expresó su confianza en la fe para superar los retos.
El pontífice reconoció que el centro "forma una verdadera familia" porque el albergue "nos recuerda que todos somos custodios de nuestros hermanos y hermanas, y que, en la gran familia de Dios, nadie es nunca un extranjero o un abandonado, sin importar cuán pequeño pueda ser".
A los niños les dijo que son llamados “a vivir un futuro más grande que sus heridas” pues son "portadores de una promesa"; a los auxiliares y encargados del albergue les agradeció "su entrega fiel" como "hermoso testimonio de amor" pues "cuidando a estos niños, saborean la alegría prometida por el Señor a quienes sirven a los pequeños".
La jornada se prevé concluya con un encuentro privado con los obispos de Camerún en la sede de la Conferencia Episcopal, programado para el atardecer.
Una pausa en los combates por la visita papal
El Papa tiene dos grandes actos en Camerún. El primero es una “reunión por la paz” el jueves 16 de abril en la ciudad de Bamenda, en el noroeste de Camerún, una región golpeada por la violencia separatista.
Los separatistas angloparlantes lanzaron una rebelión en 2017 con el objetivo declarado de separarse de la mayoría francófona de Camerún y establecer un estado independiente. El conflicto ha matado a más de 6 mil personas y ha desplazado a más de 600 mil, según International Crisis Group.
En la víspera de la llegada de León XIV, los separatistas angloparlantes anunciaron una pausa de tres días en los combates para permitir un “viaje seguro” durante su visita. La Unity Alliance, que incluye a varios grupos separatistas, señaló en un comunicado el lunes que la pausa refleja la “profunda importancia espiritual” de la visita y tiene como objetivo permitir que civiles, peregrinos y dignatarios viajen con seguridad.
El otro gran acto del Papa en Camerún es una misa el viernes 17 de abril en la ciudad de Duala, a la que se espera que asistan medio millón de personas.
Una Iglesia joven y en crecimiento
Camerún, donde alrededor del 29% de la población es católica, espera al Papa con una “ebullición tremenda”, según describió Pablo Muñoz, misionero de Verbum Dei de Ciudad Real que llegó a Yaundé hace dos años y medio. “Todas las parroquias están movilizadas, se han repartido las zonas por donde va a ir pasando el Papa, para que León XIV pueda sentir el calor del pueblo camerunés”, explicó a Obras Misionales Pontificias (OMP) España.
“Se ha hecho una tela oficial, que luego se vende y cada uno se hace su camisa, sus pantalones con ella, y así se da sentido de unión y celebración”, añadió. La preparación se nota hasta en las calles. “Aquí bromeamos diciendo que el Papa tendría que venir al menos una vez al año, porque han arreglado en poquísimo tiempo calles que estaban intransitables, lo han puesto todo muy bonito”.
Según Muñoz, los católicos cameruneses sienten a veces presión social por haber abandonado las religiones tradicionales para abrazar ‘una religión de blancos’. “Los católicos tienen a veces dificultad para vivir plenamente su identidad como tales, no siempre es fácil para ellos. Y por ello existe la tentación de estar con un pie aquí y otro en otro lado, ir a misa y también ir al marabú –jefe espiritual- a que haga sus encantos y les libre de los espíritus que les acechan”.
La visita del Papa es un momento importante para reforzar el sentido de pertenencia a la Iglesia universal: “Creo que quizá esta visita pueda reforzar ese sentido de pertenencia a una realidad universal, a la Iglesia universal, que dé la seguridad de que es aquí realmente donde encuentro la salvación”.
La Iglesia católica en Camerún
La República de Camerún, cuya capital es Yaundé, tiene una población de 27 millones y medio de habitantes, de los que 8 millones son católicos, el 28,87% de la población. Existen 26 circunscripciones eclesiásticas, mil 325 parroquias y 4 mil 821 centros pastorales. Actualmente hay 34 obispos, 3 mil 108 sacerdotes, 3 mil 301 religiosas, y 26 mil 694 catequistas. Los seminaristas menores son 2 mil 64 y los mayores 2 mil 177.
Un total de 403 mil 763 alumnos asisten a los mil 948 centros de educación católicos. En cuanto a los centros caritativos y sociales, hay 601: 44 hospitales, 294 ambulatorios, 17 hogares para ancianos e inválidos, 35 orfanatos y 5 leproserías.
Hace 95 años, cuando ni siquiera se había constituido el país, la Iglesia católica contaba con 246 mil 742 católicos y 77 sacerdotes, ninguno de ellos del país. Hoy la Iglesia camerunesa es verdaderamente africana y no depende exclusivamente del impulso misionero de las congregaciones extranjeras.
La Iglesia en Camerún es 100% territorio de misión, es decir, todas las diócesis son iglesias jóvenes que no son autosuficientes ni a nivel humano ni a nivel económico. En los últimos cinco años, OMP ha enviado 13.4 millones de euros para apoyar el crecimiento de la Iglesia en el país. Esta ayuda se ha destinado a la construcción de 75 nuevas parroquias, conventos, formación de catequistas, escuelas, dispensarios, atención a niños refugiados de la zona anglófona, y apoyo a los 21 seminarios diocesanos.
El pontífice tiene previsto permanecer en Camerún hasta el 18 de abril, cuando partirá hacia Angola, la tercera etapa de su gira africana.
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