Tijuana, Baja California.- Luego de que el gobierno municipal de Tijuana, bajo la administración de Ismael Burgueño Ruiz, exhortara a las asociaciones religiosas a gestionar ante la Subdirección de Asuntos Religiosos a tramitar los permisos correspondientes para la realización de eventos públicos con motivo de la Semana Santa (situación prevista y regulada en la ley mexicana desde 1992); se reportó y denunció el intento de cobro municipal extraordinario para que las iglesias no sólo tramitaran el aviso sino que cubran gastos por su actividad cultual y celebrativa.
Según se reporta en el Acta 36 de la Sesión Extraordinaria del Cabildo de la Ciudad de Tijuana, a las ocho de la noche del 24 de febrero se reunieron los integrantes del Ayuntamiento y fue aprobada una reforma al Reglamento de la Administración Pública Municipal para "crear la Dirección de Asuntos Religiosos, la que implementará acciones de simplificación administrativa y reducción de tiempos para coadyuvar al desempeño de las actividades de las organizaciones religiosas fortaleciendo la comunicación y colaboración entre éstas mediante procedimientos ágiles y sencillos".
Entre las primeras disposiciones de esta nueva instancia municipal se instruyó el cobro para realizar "eventos de culto público" en las vísperas de la Semana Santa 2026. La información oficial del ayuntamiento refiere que si los creyentes desean realizar una procesión o peregrinación para 500 o más personas, deben pagar $5,338.00 pesos; y si se realiza un "espectáculo sin fines de lucro" (como una representación del Viacrucis o de la Pasión de Jesucristo) tendrán que pagar una cuota de $3,050.00 pesos mexicanos. En caso de alguna kermés o vendimia parroquial en vía pública motivada por alguna celebración religiosa (una fiesta patronal, por ejemplo) la cuota puede llegar hasta los $7,625.00 pesos.
Estas disposiciones aplican para todas las asociaciones religiosas en la demarcación y cada una de los templos, parroquias, asambleas u organizaciones religiosas deben cubrir de forma independiente estas cuotas en la Tesorería del Municipio además de avisar a las autoridades de la Secretaría de Gobierno del ayuntamiento con 15 días de anticipación. La ley no especifica qué sucede si algunas de estas regulaciones no se cumplimenta.

La titular de la subdirección de Asuntos Religiosos, Lorena Placencia Bedolla mencionó que esta acción tiene la finalidad de privilegiar el respeto, el orden y la sana convivencia en la ciudad, así como garantizar que dichas actividades se desarrollen en apego a la normatividad vigente.
En efecto, el artículo 22 de la Ley Federal de Asociaciones Religiosas y Cultos Público especifica que para realizar actos religiosos de culto público con carácter extraordinario fuera de los templos, los organizadores de los mismos deberán dar aviso previo a las autoridades competentes, por lo menos 15 días antes de la fecha en que pretendan celebrarlos. Sin embargo, de ninguna manera se determina de ningún cobro o pago para algunas de las autoridades de los tres niveles.
En todo caso, las autoridades de Tijuana piden a los representantes legales de las instituciones religiosas cumplir con lo mandatado por el Municipio: "Descargar los formatos en línea, a través de la página oficial del Ayuntamiento de Tijuana, presentar los oficios ante las dependencias correspondientes como lo son Secretaría de Seguridad Pública Municipal, delegación municipal correspondiente a su demarcación, la Dirección de Servicios Públicos Municipales, así como otras dependiendo de la afluencia del evento, a fin de que emitan su opinión y validación respecto a la realización de la actividad, que puede ser kermés, viacrucis o peregrinación, entre otras".
Las regulaciones extraordinarias, fuera de la ley y contrarias a la comprensión de los márgenes de la libertad religiosa han sido constantes en la localidad fronteriza; por ejemplo, en el 2020, en medio de la pandemia por COVID-19 se exhortó a los templos a no tener ninguna actividad por causa de la cuarentena; sin embargo, en muchos casos se confundió la actividad cultual, celebrativa y congregante de las iglesias -restringida por los mismos pastores y obispos- con la habitación misma de los curatos y oficinas parroquiales donde uno o varios sacerdotes hacían vida comunitaria.
Debido a estas confusiones, el año siguiente, la ciudad de Tijuana exhortó a un renovado camino de registro de Asociaciones Religiosas para las casi 200 organizaciones de culto no sólo gozaran del reconocimiento jurídico por parte de las autoridades civiles sino para que se catalogara el tipo de actividades religiosas que cada organización realiza: culto y liturgia, acción social y caridad, educación y formación en la fe, etcétera.
Pero las intenciones de las autoridades tijuanenses no se limitan a la mera catalogación sino al combate de grupos y organizaciones criminales que realizan sus actividades delictivas disfrazadas de 'opciones religiosas'. Casos como los de "El Santero" y otros criminales detenidos en 2025 que secuestraban, torturaban, asesinaban y mutilaban cadáveres de personas con supuestos motivos religiosos. En el combate a estos grupos criminales se confirmó la existencia de 'santuarios' y altares con imágenes de la Santa Muerte, recipientes con sangre humana y demás fetiches pararreligiosos.
Tijuana es una de las ciudades de México con mayor diversidad religiosa; por ello, las autoridades locales pretenden regular las expresiones y manifestaciones de las mismas en la vía pública. El 11 de marzo pasado, por ejemplo, un grupo de misioneros argentinos, australianos y estadounidenses realizó una "misión urbana" para educar a peatones, ciclistas y automovilistas bajo su doctrina particular: se repartieron cómics, folletos de información, interpretaciones de la Biblia, etcétera. Los misioneros apenas en 2024 registraron su iglesia formalmente constituida en el sur de México y, a través de diversas asociaciones civiles, buscan crecer y fundar comunidades en grandes urbes.
La zona fronteriza, además está expuesta a otros fenómenos religiosos como los denunciados por el doctor Carlos Bardavío Antón en 2025. El penalista ha alertado sobre la proliferación de sectas pseudorreligiosas que, en el fondo son medios de manipulación lucrativa: "Son grupos que emplean métodos de manipulación para prometer riquezas y una vida abundante a cambio de explotación laboral e incluso abuso sexual... se disfrazan de una cuestión religiosa y captan adeptos a través del dios dinero, a través de cursos de formación, trading, las criptomonedas, las pseudoterapias, es decir, al final lo que vende más ahora mismo es convencer a la sociedad de forma injusta".


