Ciudad de México.- Obispos de tres diócesis mexicanas dirigieron mensajes a la sociedad con motivo del retorno a clases del ciclo escolar tras las vacaciones de invierno; en el centro de sus preocupaciones se encuentran la formación integral, la seguridad de los jóvenes y la necesidad de una educación que trascienda lo académico.
En Irapuato, Guanajuato, el obispo Enrique Díaz Díaz hizo un llamado a padres y maestros. Pidió reforzar la educación en valores en el hogar y las aulas: “Que ya es un déficit que tenemos muy grande el que tenemos de conocimientos en general, lo notamos, pero que también den valores”, expresó.
El líder religioso cuestionó las estadísticas oficiales sobre cobertura educativa: “Nos dicen números alegres: una participación plena a todo. Yyo creo que no, ahí falta mucho”, indicó. Reconoció esfuerzos institucionales, pero afirmó que es necesario redoblar acciones para garantizar el acceso a la educación.
En Mazatlán, Sinaloa, el obispo Mario Espinosa Contreras se refirió a la seguridad. Ante el incremento de personas desaparecidas, llamó a la precaución. Dijo que se viven tiempos en los que “las personas deben de tener mucho cuidado con sus hijos”.
En Tabasco, el obispo Gerardo Rojas pidió atender la dimensión emocional de los estudiantes. En conferencia de prensa, exhortó a padres y maestros a ocuparse del corazón de los niños y jóvenes, no solo de su aprendizaje académico.
Rojas subrayó la importancia de la escucha y el afecto: “La formación para los jóvenes, una formación integral, la formación de escucha”, refirió. Alertó sobre problemáticas como el suicidio juvenil, vinculadas a una falta de manifestación y contención de lo que “hay dentro”.
Los mensajes convergen en una visión que coloca a la familia y la escuela como núcleos esenciales para el desarrollo social. Los llamados destacan desafíos compartidos en materia de seguridad pública, calidad educativa y salud emocional, en el marco de un nuevo año escolar.

