Tehuacán, Puebla.- El obispo de la Diócesis de Tehuacán, Gonzalo Alonso Calzada Guerrero, advirtió sobre hechos de violencia graves en comunidades alejadas de su jurisdicción. Reveló que una persona le solicitó apoyo para atender zonas donde hay homicidios, despojo de terrenos, robo de ganado y otros actos delictivos.
Durante una Ceremonia Eucarística por la Paz, el obispo describió la situación que afecta a poblaciones de la región. Mencionó que los delincuentes "llegan a quitarles su ganado, su café" a los habitantes de los pueblos y relató con pesar que incluso se "han encontrado cuerpos abandonados en bolsas".
Este panorama genera una ola de temor entre los pobladores, quienes "ya no saben qué hacer".
Calzada Guerrero aseveró que "la violencia deshumaniza a las personas, les hace insensibles al dolor y al sufrimiento de los otros". Pidió a la feligresía ser sensibles ante el dolor de quienes sufren las consecuencias de la violencia y transformarse en "agentes constructores de paz".
El obispo recordó que el llamado a la paz de la Iglesia católica se realiza desde la fe y no desde la política, pues "desde la Iglesia se tiene la convicción de que ese es el camino para conseguir la paz auténtica y verdadera". Añadió que Jesús dejó un mensaje claro: "al otro solo se le salva entregando la vida propia en el servicio y no despojándolo de la suya".
Dirigiéndose a los responsables de la violencia, les llamó a "reflexionar y rectificar en ese camino erróneo que han seguido". Concluyó que Dios quiere que las personas "vivamos plenamente, que podamos desarrollarnos, crecer y madurar" para que el mundo sea "cada vez más humano, fraterno y justo".

