Irapuato, Guanajuato.- En el marco de la misa de acción de gracias por el 479 aniversario de la fundación de Irapuato, el obispo Enrique Díaz Díaz ofreció un mensaje crítico sobre la función de las leyes y su relación con la dignidad humana. Ante autoridades municipales, funcionarios públicos y ciudadanos reunidos en la celebración, el líder católico advirtió que las normas no pueden colocarse por encima de las personas ni responder a caprichos partidistas o al beneficio de unos cuantos.
"Que no sean leyes que vayan en contra del bien común, a capricho de un partido político o por el bien de unos cuantos", expresó Díaz Díaz durante su homilía. El obispo insistió en que el sentido de toda norma debe ser la búsqueda del bien común y no la imposición de decisiones que vulneren derechos o ignoren la realidad social.
El obispo de Irapuato exigió que se legisle con justicia y con una perspectiva centrada en lo humano. Señaló que las leyes deben ayudar, proteger y garantizar la dignidad de cada ciudadano, con atención especial a quienes se encuentran en mayor situación de vulnerabilidad.
Díaz Díaz recalcó que una sociedad justa se construye cuando la autoridad coloca en el centro a la persona y no a los intereses económicos o ideológicos que terminan por fracturar el tejido social. "Cuidar la vida, cuidar la dignidad de cada persona, no es solo no matar; es respetar la vida de todos", afirmó.
El líder de la Iglesia Católica en Irapuato insistió en que la autoridad tiene la responsabilidad moral de proteger la vida, en especial la del más indefenso. Llamó a generar condiciones de justicia real y no limitarse a discursos sin contenido práctico.
Añadió que el respeto a la persona, a la familia y a la comunidad debe ser una prioridad permanente. En ese sentido, mencionó que valores como el amor, el compromiso y la fidelidad deben prevalecer en la construcción de una sociedad más equitativa.
Finalmente, el obispo afirmó que solo a través de leyes justas, centradas en la dignidad humana, se podrá encontrar el bien común. Advirtió que esta es la vía para evitar que la ciudad y el país sigan transitando por caminos de desigualdad y exclusión.
El mensaje de Díaz Díaz concluyó con un llamado a las autoridades presentes para asumir su responsabilidad con una visión ética que tenga como eje central a la persona y sus derechos fundamentales.

