Piedras Negras, Coahuila.- A través de un comunicado oficial dirigido a la comunidad católica y a “hombres y mujeres de buena voluntad”, el obispo de la Diócesis de Piedras Negras, Alfonso Gerardo Miranda Guardiola, envió un mensaje de esperanza y llamado a la acción con motivo del inicio del 2026, enmarcándolo en la Jornada Mundial por la Paz y en la histórica conmemoración del centenario de la Persecución Religiosa y Guerra Cristera, que los obispos renombraron como "resistencia cristera".
El mensaje, firmado por el segundo obispo de la diócesis, comienza extendiendo sus bendiciones y deseos para que “el gozo de la Navidad siga presente en el corazón y las familias”. Miranda Guardiola presenta el nuevo año como “un tiempo de gracia y esperanza”, reconociendo a Cristo como “Señor del tiempo y de la historia”, en cuyas manos se depositan los anhelos humanos.
En sintonía con la celebración eclesial del 1 de enero, el prelado hizo un llamado explícito a vivir la Jornada Mundial por la Paz. “Oremos por los lugares de conflicto y, de manera particular, por las víctimas de violencia de nuestro país”, exhortó.
Subrayó la necesidad de que los fieles se conviertan en promotores activos de justicia y paz para “construir una nación valiente y defensora de sus convicciones cristianas”.
Este punto conecta el mensaje espiritual con la cruda realidad social de México, invitando a una fe comprometida con la transformación del país desde la no violencia y la defensa de la dignidad humana.
Uno de los ejes más destacados del mensaje es el anuncio de la conmemoración de un hecho histórico: el centenario de la "resistencia cristera". El obispo Miranda recordó que en 2026 se cumplen cien años de aquel movimiento “donde hombres y mujeres, sacerdotes y laicos, defendieron la fe con su sangre, ya que públicamente profesaron su adhesión a Cristo Rey y a María Santísima”.
El prelado pidió hacer memoria de aquellos mártires y celebrar en cada comunidad a su copatrono, anunciando que se organizarán acciones especiales a lo largo del año para recordar este episodio fundamental para la Iglesia en México. “Gracias a ellos y a sus huellas imborrables nosotros podemos vivir hoy libremente nuestra fe”, afirmó.
El mensaje pastoral también tuvo un tono de reflexión personal y comunitaria. El obispo invitó a todos a ver el inicio del año como “una oportunidad para repensar nuestra vida desde Dios”, lo cual, afirmó, “anima el corazón a vivir la esperanza que disipa todo temor”.
Concluyó su comunicado con una bendición a la diócesis y en él se establece la hoja de ruta pastoral para la diócesis en 2026, combinando la contemplación espiritual, el compromiso social por la paz y la celebración de la identidad histórica y religiosa, en un año que se prevé marcado por la reflexión y la memoria colectiva en el norte de México.

