Ciudad de México.- Mientras la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) celebraba su asamblea de primavera con un tema vocacional y un discurso mesurado frente a la crisis de desapariciones y violencia, en la Cámara de Diputados ocurría una escena que ha reavivado el debate sobre los límites del Estado laico: una oración dirigida por miembros de la Iglesia de la Luz del Mundo dentro del Palacio Legislativo de San Lázaro.
El contraste no podría ser más revelador. Mientras los obispos católicos evitaban pronunciamientos contundentes sobre el informe de la ONU que cuestiona al gobierno mexicano por desaparecidos, y admitían un “rompimiento del diálogo” con la administración federal, en el recinto legislativo se permitía un acto de proselitismo religioso explícito de una iglesia que tiene a su líder, Naasón Joaquín, condenado en Estados Unidos por abuso sexual.
El evento en cuestión fue organizado por el diputado morenista Emanuel Reyes Corona —señalado por víctimas como aliado de Naasón Joaquín— y contó con la presencia del reguetonero El Bogueto como gancho mediático. Al final, los asistentes elevaron una oración colectiva, con el escudo nacional de fondo y la leyenda “La patria es primero”. Para los analistas, esto evidencia un trato privilegiado hacia ciertas asociaciones religiosas.
Mientras tanto, la CEM reconoció que no ha tenido acercamiento con la presidenta ni con altos funcionarios. La relación se limita a trámites burocráticos con la Secretaría de Gobernación. Y aunque los obispos dicen acompañar a madres buscadoras, los periodistas del podcast criticaron que no han convertido ese acompañamiento en una pastoral concreta ni en una exigencia política firme.
“Si la iglesia se mete en política pública, los políticos se meten en determinaciones de las propias iglesias”, reflexionaron explicando el delicado equilibrio que ninguna institución parece respetar del todo.
Polémico 'carpetazo'
La contradicción se agudiza con el caso de la Luz del Mundo. Mientras la Fiscalía General de la República (FGR) dio carpetazo a las investigaciones por abusos en México, en Estados Unidos Naasón Joaquín cumple 16 años de prisión.
La presidenta Claudia Sheinbaum responsabilizó al exfiscal Gertz Manero, pero documentos fechados en la gestión de Ernestina Godoy —actual fiscal— apuntan a que fue durante su mandato que se cerró el caso.
Los analistas del podcast concluyeron que el problema de fondo es la simulación: el Estado laico se invoca selectivamente. Los mismos políticos que critican a Ricardo Monreal por asistir a servicios religiosos, permiten actos de culto en la Cámara de Diputados. Las sanciones a ministros de culto solo se aplican a quienes no tienen poder político.
“Pues no se vale porque no le han prestado esos recintos, como el Palacio de Bellas Artes, a otras asociaciones religiosas”, sentenciaron, exigiendo igualdad en el ejercicio de la libertad religiosa o una reforma legal que acabe con los privilegios encubiertos.
México enfrenta así una paradoja: mientras la Iglesia Católica se vuelve cada vez más diplomática y tibia frente a las emergencias nacionales, otras confesiones religiosas ganan terreno político sin rendir cuentas. Incouso parecería que “la Iglesia católica claudica de utilizar su fuerza política como institución para convocar al gobierno”. Y, en parte por ello, el Estado, en lugar de garantizar un piso parejo para todas las creencias, sigue aplicando el laicismo a modo.
TE PODRÍA INTERESAR:
- Ser 'oasis de paz' para enfrentar desesperanza y erosión institucional en México, piden obispos
- Sin armas ni discursos vacíos, la paz es denuncia profética y encarnada: obispos de México

