Ciudad de México.- En el arranque de la 120ª Asamblea Plenaria del Episcopado Mexicano, periodistas de información sociorreligiosa han alzado la voz para señalar un creciente hermetismo por parte de los líderes católicos del país. En el podcast Bajo Llave, un espacio dedicado al análisis de la actualidad eclesial, comunicadores especializados advierten que la conferencia episcopal —que reúne dos veces al año a obispos y arzobispos del país— se ha convertido en un espacio cerrado, poco accesible para los medios y desvinculado de las urgencias sociales.
ESCUCHA EN SPOTIFY: Bajo llave - Frente a la 120 Asamblea Plenaria de la CEM
Una asamblea amurallada
La reunión semestral, que se celebrará en la Casa Lago del Estado de México, congrega a cerca de 150 obispos —entre titulares, auxiliares y eméritos— para revisar proyectos pastorales y analizar la situación del país. Sin embargo, los conductores del podcast describen el recinto como “un búnker” y “un complejo amurallado”, donde se ha construido un anexo alejado del edificio principal para que los periodistas no se crucen con los prelados.
“De unos años para acá se construyó una área anexa lejana al edificio donde conviven los obispos para que los periodistas literalmente no se crucen con ellos, no haya manera de verlos ni siquiera de lejos”, señala uno de los comunicadores.
ESCUCHA EN AMAZON MUSIC: Bajo llave - Frente a la 120 Asamblea Plenaria de la CEM
Esta barrera física refleja, según los analistas, una actitud generalizada de desconfianza hacia la prensa. Recuerdan que en asambleas pasadas “ningún obispo quería salir a dar la conferencia de prensa” y que “lo que les tenían miedo eran las preguntas de los reporteros”.
Temas ausentes: desapariciones, infancia y escucha
Uno de los puntos más críticos del análisis es la distancia entre la agenda episcopal y los problemas que más afectan a la población. Aunque se espera que el tema de la violencia aparezca bajo el paraguas de la “construcción de paz”, los periodistas dudan que se aborde de manera específica el drama de las desapariciones forzadas.
“La jerarquía católica llega tarde a este fenómeno. Hay iglesias más pequeñas que desde hace 10 años acompañan a las madres buscadoras, con pico y pala. La Arquidiócesis de México empezó a tomar bandera apenas hace año y medio”, denuncian.
ESCUCHA EN APPLE PODCAST: Bajo llave - Frente a la 120 Asamblea Plenaria de la CEM
Otro tema ausente, según el podcast, es la infancia. Más allá del catecismo, los obispos no han desarrollado una defensa firme contra los abusos sexuales cometidos por clérigos, ni ofrecen una pastoral específica para niños, niñas y adolescentes: “La infancia parece ser solo esa porción de la sociedad para transmitirles la fe, pero no hay un compromiso integral”, lamentan.
También señalan la falta de centros de escucha para fieles afectados por desempleo, inseguridad o pobreza, y una crisis de comunicación que impide que los mensajes episcopales lleguen a la base.
Fractura con el poder político
En el ámbito político, la relación con el gobierno federal también es tensa. La fractura iniciada durante el mandato de Andrés Manuel López Obrador —quien prefería dialogar directamente con el nuncio apostólico— no ha sido reparada por la actual presidenta Claudia Sheinbaum Pardo: “No veo que la presidenta quiera arreglar el problema de López Obrador. No hay un acercamiento genuino”, sostienen los analistas, aunque reconocen que la secretaria de Gobernación podría asistir a la asamblea para tratar temas como migración o libertad religiosa.
El equipo de Bajo Llave —integrado por Juan Pablo Reyes, Felipe Monroy, Lillián Reyes y María Eugenia Jiménez— busca visibilizar lo que consideran una crisis de transparencia y cercanía en la Iglesia católica mexicana. Su intención es doble: por un lado, recomendar a los obispos para que abran sus asambleas a la prensa y rindan cuentas sobre sus pastorales; por otro, alertar a la sociedad sobre la desconexión entre los discursos oficiales y las necesidades reales de los fieles.
Asimismo, rechazan que la jerarquía se refugie en las redes sociales para evitar el cuestionamiento directo: “Nosotros como periodistas somos los encargados de analizar sus mensajes y ponerlos en contexto, pero eso requiere diálogo”, concluyen.
TE PODRÍA INTERESAR:
- Poder eclesiástico y poder político en la Iglesia Anglicana: El Podcast Bajo Llave
- Crimen y religión: la fe de los narcos y la espiritualidad criminal: El Podcast Bajo Llave

