Monterrey, Nuevo León.- En el marco del Congreso Internacional de las Familias (CIFAM) 2026, el papa León XIV compartió una reflexión sobre la esperanza que la familia ofrece a una sociedad que se enfrenta a una "cultura que mira con recelo toda decisión definitiva, como si fuera una amenaza a la libertad".
En la misa de clausura del Congreso que convocó a cerca de 10 mil asistentes presenciales y decenas de miles de espectadores en línea y que bajo el lema Familias forjadoras de esperanza: Construyendo juntos un mejor futuro para todos promovieron herramientas de convivencia, desarrollo y mejoría para las familias mexicanas, la carta del Papa fue compartida con los participantes y en ella, el líder religioso reconoció la labor del Congreso y señaló parte de los desafíos contemporáneos de la institución familiar.
"Muchos vínculos no llegan a consolidarse ni a asumir de forma estable y pública... otros nacen ya con una fragilidad que se resiente ante la primera prueba... hay una dificultad para compartir tiempo y diálogo en un ritmo de vida acelerado y una complejidad para transmitir la fe en contextos progresivamente secularizados", señaló el Papa Prevost.
260221-Papa León XIV -Mensaje con motivo del Congreso Internacional de las Familias 2026
León XIV profundiza así en un aspecto psicológico y cultural: el miedo al compromiso definitivo. El mensaje del pontífice también asegura que existe un temor generalizado al "para siempre", una condición exacerbada por una cultura que mira con recelo toda decisión permanente.
Esta reflexión cobra especial relevancia en el contexto del estado de Nuevo León. Según datos expuestos durante el Congreso, la entidad enfrenta una de las tasas de divorcio más altas del país, con el doble del promedio nacional.
Por ello, convocó a contemplar a la esperanza en cuya confianza se asienta una "alianza indisoluble donde el amor se aprende como fidelidad" y como un don "libre y mutuo de sí mismos". Sólo así, el futuro se puede acoger y enfrentar como una responsabilidad compartida: "La esperanza -escribe el Papa- se construye desde la confianza en que Dios acompaña la historia humana, una confianza que hunde sus raíces en la solidez interior de la familia".
El pontífice reconoce que la sola esperanza no elimina las dificultades de la vida pero "permite comprender que las dificultades no son determinantes" y que "se puede avanzar en este camino de amor".
El documento, fechado el 21 de febrero de 2026 en el Vaticano, recupera la doctrina de Juan Pablo II para recordar que entre todos los caminos de la Iglesia, "la familia es el primero y el más importante".
El Papa además señala que la transformación cultural impulsada por la tecnología tiene un impacto radical desde el entorno digital y de la inteligencia artificial pues, a través de internet y las redes sociales, se "orienta silenciosamente la mirada, los deseos y los criterios de todos los miembros de la familia". Por ello dijo que, a menudo, sin suficiente mediación crítica "termina restando espacio al diálogo, al testimonio y a la presencia educativa en el hogar".
Esta advertencia conecta directamente con las inquietudes expresadas por los especialistas reunidos en CIFAM 2026, donde se abordó la crisis de comunicación y la fragilidad de los vínculos ante la inmediatez digital.

En la clausura del CIFAM, las palabras de los organizadores convergieron en el análisis: Fernando Milanés, presidente del CIFAM México, recordó que "el matrimonio es la piedra angular de la civilización"; y Mauricio Flores, presidente del CIFAM Monterrey aseguró que el verdadero reto comienza al regresar a casa para "centrarse en el proyecto más importante en común: la propia familia".
El Congreso, que se realizó por primera vez en Monterrey, sostuvo durante tres días, más de 100 conferencistas nacionales e internacionales quienes ofrecieron herramientas sobre paternidad, salud mental y armonía conyugal. Expertos como Enrique Rojas advirtieron sobre la "epidemia de felicidad superficial" en redes sociales, mientras que Marco Antonio Lome Soriano presentó cifras alarmantes: 4.18 millones de hogares en México carecen de una presencia paterna activa. Estos datos refuerzan la tesis central del mensaje pontificio: la familia, para ser forjadora de esperanza, necesita presencia, diálogo y compromiso.

