Tampico, Tamaulipas – "Se siente como una brisa de mar y como un olorcito a jaiba", pronunció Margarito Salazar Cárdenas, nuevo obispo de la Diócesis de Tampico el 8 de abril de 2026, al descender de una lancha en el Faro de la colonia Morelos. Un día después, el 9 de abril a las 10:00 horas, se convirtió en el VI obispo de la diócesis.
La ceremonia de toma de posesión ocurrió en la Catedral de la Inmaculada Concepción. El acto reunió a fieles, sacerdotes y autoridades eclesiásticas. La diócesis, que cuenta con 124 sacerdotes y 74 parroquias, recibió a su nuevo pastor en medio de danzas, marimba y juegos pirotécnicos.
Llegada en lancha y primeras palabras
El 8 de abril de 2026, Salazar Cárdenas arribó a Tampico procedente de Matehuala. La embarcación fue remolcada hasta El Faro. Al pisar tierra, dijo: “Se siente como una brisa de mar y como un olorcito a jaiba”. La recepción incluyó un grupo de danza de la Parroquia San Felipe de Jesús, porras y cartulinas con la palabra “BIENVENIDO”.
La alcaldesa de Tampico, Mónica Villarreal Anaya, encabezó la bienvenida. También asistieron los obispos Roberto Yenni García (Ciudad Valles), Óscar Efraín Tamez Villarreal (Cd. Victoria) y el arzobispo de San Luis Potosí, Jorge Alberto Cavazos Arizpe, junto con el vicario general Daniel Zapata Huesca.
La banda municipal interpretó la canción “Tampico Hermoso”. En su mensaje, Salazar Cárdenas declaró: “Seré un pastor cercano a la gente y no de oficina”. Y añadió: “Vengo con los brazos y el corazón abierto para estar con ustedes”.
La alcaldesa Villarreal Anaya señaló: “Monseñor, hoy Tampico le abre sus brazos y su corazón. Le recibimos no sólo como comunidad eclesiástica, sino como un hombre de fe cuya vocación se ha forjado con años de entrega y de servicio. Sus raíces tamaulipecas fortalecerán este vínculo cercano con nuestra gente”.
Quien fungió como administrador diocesano de Tampico durante la sede vacante, Óscar Efraín Tamez Villarreal, expresó: “Eres la respuesta a la que durante un año toda esta comunidad, de esta querida iglesia de Tampico, estuvo orando por un nuevo pastor”.
“En el campo, no en el escritorio”
Ese mismo 8 de abril, en el Seminario Conciliar de Tampico, el nuevo obispo ofreció una conferencia de prensa. Acompañado por los líderes eclesiásticos Roberto Yenni García, Jorge Alberto Cavazos Arizpe, Daniel Zapata Huesca y el vocero Néstor Javier López Rodríguez, Salazar Cárdenas reiteró su estilo de gestión:
Declaró: “Mi labor estará en el campo, no en el escritorio”. También se refirió a la inseguridad: manifestó sensibilidad ante la preocupación ciudadana por los hechos de inseguridad y confió en que estos puedan disminuir mediante el esfuerzo conjunto de autoridades y sociedad.
El 9 de abril de 2026, antes de la ceremonia religiosa, el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, sostuvo una reunión privada con Salazar Cárdenas. El encuentro ocurrió en el marco de una gira de trabajo por el sur del estado. El gobernador presidió la Mesa de Seguridad en Ciudad Madero y luego visitó Altamira, donde inauguró un campo deportivo y se reunió con productores de sal.
La alcaldesa de Tampico, Mónica Villarreal Anaya, y el alcalde de Madero, Erasmo González Robledo, acompañaron al gobernador durante parte de la gira. No se difundió el contenido de la conversación entre el gobernador y el obispo.
El 9 de abril a las 10:00 horas comenzó el acto litúrgico. A las 9:21, las tres puertas de madera de la Catedral se abrieron. El Colegio de Consultores, encabezado por el nuncio apostólico en México, Joseph Spiteri, recibió al obispo. También participó el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, como metropolitano.
Salazar Cárdenas besó la cruz al entrar. En lugar de caminar hacia el altar central, se dirigió a la capilla del Santísimo Sacramento, en la parte lateral del templo. Las bancas cercanas al altar fueron ocupadas por su familia (llegada desde Matamoros) y por amigos provenientes de Matehuala.
El arzobispo Rogelio Cabrera López presidió los ritos iniciales. Pidió una oración de los presentes, que respondieron al unísono. Cabrera López dijo: “Te exhorto a que reavives el don de Dios que recibiste cuando te impuse las manos, porque el Señor no nos ha dado un espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de moderación”.
Luego llegó el momento de la profesión de fe y el juramento de fidelidad, conforme al canon 833. Salazar Cárdenas declaró: “Yo, Margarito Salazar Cárdenas, elegido obispo de esta Diócesis de Tampico. Creo con fe firme y profeso todas y cada una de las cosas contenidas en el Símbolo de la fe”.
Como parte del juramento de fidelidad a la Iglesia Católica y a la Santa Sede, aseguró: “En el desempeño del mandato que se me ha encomendado, con especial predilección atenderé a los sacerdotes y diáconos, prudentes colaboradores del Orden Episcopal, así como también a los religiosos y religiosas que participan en la misma acción pastoral. También tendré gran cuidado en la promoción de las vocaciones sacerdotales y religiosas para atender a las necesidades espirituales de toda la Iglesia, como se aconseja”.
Un diácono acercó el Evangeliario para que lo tocara. Los ministros llevaron un reclinatorio. El secretario canciller de la curia presenció la firma del acta.
Después de la firma, Salazar Cárdenas ofreció un ramo de flores blancas y amarillas a la Virgen de la Inmaculada Concepción, conocida como la Virgen Blanca, patrona de la Diócesis de Tampico. La imagen se encuentra en el altar principal, en la parte superior del templo.
Entre los asistentes a la ceremonia estuvieron además Sigifredo Noriega Barceló (obispo de Zacatecas) y José Armando Álvarez Cano (arzobispo de Morelia), quien fue obispo de Tampico antes de la vacante.
La diócesis permaneció sin obispo durante un año, desde la salida de Álvarez Cano. El nombramiento de Salazar Cárdenas, hecho por el papa León XIV el 6 de febrero de 2026, cerró ese periodo.

