San Juan, Puerto Rico.- El obispo Eusebio Ramos, presidente del episcopado puertorriqueño, ha expresado su beneplácito al mensaje transmitido por el cantante Bad Bunny en el pasado show de medio tiempo en el Super Bowl LX: "Sus palabras tocaron corazones", reconoció el pastor y destacó que, a pesar de no apoyar a la música de reggaetón, el artista colocó "valores cristianos" en su espectáculo que siguieron millones de personas en el mundo entero.
El espectáculo de medio tiempo del Súper Tazón es uno de los momentos mediáticos más importantes del año y creció en polémica cuando el presidente Donald J. Trump adelantó que no iba a ver a Bad Bunny y exhortó a los "verdaderos estadounidenses" a no apoyarlo. En respuesta, se produjo un espectáculo "alternativo" que reflejaría "los auténticos valores estadounidenses". Al final, el propio Trump siguió el espectáculo del puertorriqueño y lo calificó como "horrible".
El espectáculo desató una intensa conversación mediática y en redes sociales sobre los mensajes transmitidos por Benito Antonio Martínez Ocasio, Bad Bunny, en los 15 minutos del medio tiempo. Al respecto, Eusebio Ramos Morales, obispo de Caguas, compartió su reflexión sobre el fenómeno. Reconoció que el cantante no sólo hizo eco de las críticas a las políticas migratorias de la actual administración trumpista, sino que sólo habló en español, denunció situaciones que se viven en la isla de Puerto Rico (territorio anexionado pero no incorporado a los Estados Unidos) y que reivindicó la pluralidad americana con su "Dios bendiga a América" seguido de los nombres de varios países del continente.
Bad Bunny centró su mensaje en la frase "Lo único más poderoso que el odio es el amor" y por eso el obispo Ramos equilibró su crítica hacia la música de su connacional muchas veces con letras sexistas y violentas, pero que en esta ocasión fue utilizada para enmarcar un mensaje más amplio:
"Ciertamente -explicó el obispo- se puede tener algo que decir sobre el género musical, y digo claramente que no estoy expresando mi apoyo a ello, pero escuchar la voz de un joven que antepone un lenguaje de amor nos llena de alegría".
Y abundó: "No hay duda de que las palabras de Benito, de este cantante, han llegado al corazón, han recordado valores cristianos, como la fraternidad y el primado del amor. Nos da esperanza escuchar el mensaje de quien, en este momento en que el orden mundial se ha roto de muchas maneras, invita a derribar los muros, interpelando a la conciencia colectiva".
Respecto al fenómeno migratorio y a las políticas de persecución y expulsión de los Estados Unidos, Ramos consideró que Bad Bunny "tiene su propia visión política, pero sin duda es una voz que nos recuerda el valor de la dignidad de cada ser humano, al que se debe respetar. La actual ola de deportaciones, por el contrario, no tiene en cuenta esa dignidad".
Se preguntó al pastor sobre la reacción de Donald Trump al mensaje del medio tiempo y afirrmó: "No me ha sorprendido, es su estilo". Por eso hizo un llamado para "valorar que todos somos estadounidenses, a sentirnos hermanos, de diferentes lenguas y culturas".
La reflexión del obispo es oportuna y necesaria en un momento que afecta especialmente a Puerto Rico: "Desde hace 125 años, sufrimos, en la práctica, un colonialismo. Estados Unidos es el interlocutor superior, nosotros, los puertorriqueños, estamos en un nivel inferior. Una relación injusta y contaminada por el pecado. Pero Puerto Rico ha sobrevivido, ha mantenido viva su identidad y su cultura". Por ello, el mensaje de Bad Bunny en el Super Bowl pone en el centro esa inquietud.

