Este final de verano llega a los cines de México la película Sagrado Corazón. Su Reino no tendrá fin (2024), un filme poliédrico de los esposos Sabrina y Steven J. Gunnell que se proyectará en exclusiva para Cinépolis a partir del 27 de agosto. La película combina, en una versátil producción, el sensible trabajo documental que recoge diversos testimonios de personas tocadas por el Sagrado Corazón de Jesús, la experiencia de fe en Paray-le-Monial, la explicación de esta devoción nacida de las revelaciones místicas de Jesucristo a la religiosa santa María Margarita Alacoque en el siglo XVII y la conexión teológica de dicha revelación con la Eucaristía, todo bajo las opiniones eruditas de teólogos y religiosos especialistas.
El filme conecta simbólicamente las voces testimoniales de una decena de creyentes cuyas vidas fueron transformadas por las promesas del Sagrado Corazón de Jesús con los sucesos místicos acontecidos entre 1673 y 1675 en el monasterio de la Visitación en Paray-le-Monial donde la monja María Margarita recibió precisamente esa serie de revelaciones privadas y portentosas. Dicha conexión es acompañada puntualmente por sacerdotes, misioneros, religiosas y escritores quienes explican la compleja dimensión espiritual de esta revelación manifestada en la misma Cena Pascual de Jesucristo y entregada a la humanidad en su lacerante crucifixión.
La producción también recrea algunos momentos de la historia de Francia donde la devoción al Sacre Coeur definió buena parte de la identidad del pueblo creyente galo y demuestra que, incluso debajo del secularismo republicano, la fe en el Sagrado Corazón fulguró en los lugares más insospechados, como en las trincheras de la guerra.

El matrimonio Gunnell ha participado de la industria del entretenimiento desde su juventud. Steven formó parte de la famosa boy-band francesa Alliage antes de internarse de lleno en la música católica y en producciones de divulgación religiosa; es autor de varios libros; representó a Jesucristo en Ben-Hur y a un joven Karol Wojtyla en las masivas producciones teatrales de Robert Hossein. Sabrina, por su parte, ha participado como actriz en diversos proyectos independientes y series de televisión; y de hecho, la directora también tiene crédito de actriz en este filme por su representación de la Virgen María.
Ambos convergen ahora como realizadores de documentales y producciones de divulgación de fe para la cadena de televisión católica KTO. Desde su productora KREA-Film Makers han realizado el documental de largometraje Déjame vivir; Gaspard, el soldado del amor; El santuario redescubierto; Claire-Aime o la alegría de vivir; la Trilogía ETERNAM (sobre la salvación y la vida eterna); y Una sola carne (sobre la sexualidad en el matrimonio y la teología del cuerpo). También han escrito juntos su libro testimonial Objetivo: Dios, publicado por Emmanuel Publishing en 2024.
Los realizadores, por tanto, comparten una vida comprometida con la fe católica. Con Sagrado Corazón intentan explorar a través de diversas voces, una explicación emocional y sensible de uno de los misterios teológicos más complejos del cristianismo: “¿Cómo es posible que lo infinito (el corazón divino de Jesús) quepa dentro de lo finito (el corazón de carne de Jesús compartido con la humanidad)?” El filme es, en sí mismo, una búsqueda espiritual del matrimonio Gunnell que, con la ayuda de la erudición de los sacerdotes, del testimonio de los fieles y de la contemplación de las escenas bíblicas e históricas de la santidad, muestran los inmensos caminos de esta ardiente devoción.
Ardiente en sentido literal porque las revelaciones dadas a Margarita María hablan de fuego y llamas: “Jesús le pide a Margarita María su corazón, el cual ella le rogó que tomara. Y [Jesús] lo hizo poniéndolo en su propio corazón, donde se lo enseñó como un pequeño átomo que se consumía en aquella ardiente hoguera. El corazón de santa Margarita se convierte al contacto con el Corazón de Jesús en una llama encendida, llama que viene del corazón de Jesús. Jesús saca de su corazón el corazón de Margarita y se lo vuelve a poner en el pecho de la Santa, ahora como una llama ardiente en forma de corazón”. Y le dice: “Yo no dejaré nunca de socorrerte, con tal que tengas siempre tu nada y tu debilidad abismadas en mi fortaleza”.
Esta singular revelación sucede un siglo antes de la Revolución Francesa, sucede bajo el amparo de la monarquía más poderosa de Europa, con el monarca Luis XIV ‘El Rey Sol’ en el auge de su absolutismo, en una era de abundancia, brillo, prosperidad económica y también de la unificación católica de Francia por intereses políticos; y en la que, no obstante, el profético mensaje contrastaba el vano resplandor del mundo frente al pleno esplendor de Dios. Jean-Baptiste Rousseau, también intuyó esa paradoja y se preguntaba en su Oda II: “Sin tu luz sagrada, ¿quién puede conocer, Señor, las debilidades extraviadas en los pliegues de mi corazón?.. Ven a consumir con tu llama a los que veo en mi alma; y a los que no veo allí”.
En ese mundo, lleno de ligerezas e impaciencias, Margarita María recibió un mensaje que prometía paz: “Si nadan en un mar de distracciones, sumérjanlas en el fondo de tranquilidad del Sagrado Corazón, que les alcanzará la indefectible victoria”.
El filme, quizá sin proponérselo, demuestra que ese ardor, esa poderosa confianza, incomoda hoy tanto como hace 350 años. La película causó revuelo durante su promoción en Francia. Algunos sectores antirreligiosos inflamaron controversias contra su contenido, obstruyeron su publicidad e impulsaron acciones contra la divulgación y proyección de la obra.
Por ejemplo, la agencia de publicidad del Sistema Nacional de Trenes de Francia y la Gestión Autónoma de Transportes Parisinos prohibió los afiches del filme en sus vagones e instalaciones, las autoridades civiles promotoras de cultura de un departamento francés convocaron a no proyectar el filme en su territorio; y el gobierno del ayuntamiento de Marsella canceló una proyección privada en el Castillo de la Buzine una hora antes del evento, argumentando la separación Iglesia-Estado. A pesar de esto –o quizá debido a ello– el filme alcanzó medio millón de espectadores, en menos de seis semanas de proyección en salas de cine. O quizá su éxito sea apenas una muestra de las promesas reveladas: “El adorable Corazón de Jesús [...] promete grandes ganancias a los que de buena voluntad tomen parte en esta empresa, según los medios y luces que les comunique".
*Director VCNoticias.com
@monroyfelipe


