A Gabriel lo leí en Señal.
No sé cómo pero Señal llegaba a casa todos los meses. No sé desde cuándo ni quién la llevaba, pero llegaba. Papá Chente leía poco y Mamá Minga le hacía compañía. Ambos sabían leer porque había estudiado la primaria. Mi abuelo materno cortó las alas de la ilusión de estudiar de mi madre más allá de la primaria.
En 1973 llegaron a la parroquia unos seminaristas en una nueva experiencia pastoral que se dio en el Seminario Regional del Norte. Estudiaban por la mañanas allí en las instalaciones del seminario, y después de comer partían todos los días a hacer pastoral a la parroquia y dormían en un salón que se les acondicionó con colchones y baños a un lado del templo.
Los seminaristas fomentaron la lectura de la Biblia. Apareció en casa la traducción Latinoamericana. Fue cuando vi a mis padres sentarse en el porche en las tardes de sopor para leer detenidamente la Biblia.
En esos meses apareció la revista Señal. Si mi memoria se sacude de los achaques, era el período en que Vicente Leñero la dirigía.
Era una gran revista. Nada parecido a lo que hay ahora. Aparecían temas cristianos, por supuesto, porque era su esencia, pero también se daba cuenta de otras cuestiones. Textos de gran profundidad.
A Gabriel Zaid lo leí en Señal. Estoy seguro. Porque cuando ya más maduro yo comencé a visitar los librerías de la calle Victoria en mi Chihuahua me encontraba con algún libro de Zaid y me hacía recordar las páginas de color crema de Señal y su apellido recalcado en la zeta delantera.
Estoy seguro que allí yo lo leí, junto a mi siempre estimado Joaquín Antonio Peñalosa.
Con el transcurrir de los años me fui haciendo de uno que otro libro de Zaid, sin dejar la lectura atenta mensual en Letras Libres.
Gabriel Zaid es un intelectual mexicano, nacido en 1934 en Monterrey, y que abarca un gran número de actividades. Poeta, ensayista, escritor… sabe de indigenismo, economía, letras y literatura. Todo lo sabe hacer muy bien y leer cada uno de sus textos es disfrutar la profundidad cultural y la congruencia en su pensamiento.
Católico de sepa, aunque no le gusta anteponer este su muy bien ganado sustantivo. Se le conoce una o dos o tres fotos de él. Quiere que se le reconozca por su palabra y no por su imagen.
Cronología del progreso es una recopilación de algunos de sus artículos que hablan del tema y un listado cronológico de los grandes avances de la humanidad, muchos de los cuales ni nos damos cuenta que se han creado.
Zaid cuenta los avances que ha tenido la humanidad, haciendo eco de los avances “bruscos” que originan cambios de inmediato en la comunidad, y también de los “graduales”, en los que apenas nos damos cuenta de las variaciones que se van dando a nuestra alrededor.
Pero no solo es un recuento o una lista, sino con la pluma extraordinaria de Zaid nos vamos adentrando de alguna manera a la conciencia del ser humano, y cómo de la creatividad del hombre pueden surgir las grandes y auténticas transformaciones de la sociedad. Porque Zaid convierte el desastre en una oportunidad de salvar al hombre.
“El siglo XX fue tan genocida que acabó siendo un siglo de mayor conciencia moral. Y han sido sus progresos morales los que han hecho sentir (con razón) que estamos mal. Pero no hay que perder de vista la historia: estamos mal con respecto a unas exigencias mayores que nunca”.
Pongo a continuación algunos progresos de la humanidad, que Zaid expone.
Antes de Cristo.
- Año 35,000. Domesticación del perro.
- Año 35,000. Invención de la contabilidad (muescas de hueso).
- Año 7,000. Domesticación del maíz y el frijol.
- Año 6,000. Invención del vino y del queso.
- Año 5,000. Invención de la cerveza.
- Año 3,100. Invención del año de 365 días.
- Año 2,600. Invención de la silla.
- Año 2,200. Invención del correo (carta con mensajero).
- Año 2,000. Primer sistema de notación musical.
- Año 550. Invención de las tortillas de maíz (no dice nada de las de harina, que es una desgracia no saberlo).
- Año 500. Clístenes inventa la democracia.
- Año 400. Invención del cheque.
Después de Cristo
- Año 30. Jesús predica las bienaventuranzas.
- Año 347. Primeros pozos petroleros.
- Año 499. Aryabhata propone 3.1416 como valor de pi.
- Año 525. Dionisio el Exiguo inventa la datación cristiana de antes y después de Cristo.
- Año 850. Invención de la infusión del café.
- Año 850. Focio inventa la reseña de libros (después vendrán los que viven de ella).
- Año 900. Invención del juego de los naipes.
- Año 1150. Invención de los vinos destilados.
- Año 1450. Invención de los lugares públicos para conversar tomando café.
- Año 1455. Gutenberg imprime la Biblia con caracteres móviles.
- Año 1494. Pacioli inventa la contabilidad por partida doble (y nacimos felizmente los contadores).
- Año 1600. Invención del tequila (bendito Dios).
- Año 1847. Gregory inventa las donas (y volvió a felices a millones, yo entre ellos).
- Año 1924. Lanzamiento de los pañuelos kleenex.
- Año 1932. NBC inventa las radionovelas.
- Año 1938. Lanzamiento del Nescafé (que hago la aclaración debida: no es café).
- Año 1950. Diner’s Club lanza la primera tarjeta de crédito internacional (comenzó el estrés).
- Año 1962. Alcoa lanza la lata de aluminio con abrelatas integrado.
- Año 1975. Gates y Allen fundan Microsoft.
- Año 1976. Wozniak inventa la computadora de escritorio, Apple.
- Año 1979. Sony lanza el walkman.
- Año 1980. 3M lanza el post-it.
- Año 1985. Microsoft lanza Windows.
- Año 1989. Groening crea los Simpons…
Si le quieren seguir al listado, tendrán que irse al libro Cronología del progreso y disfrutar la lectura de Gabriel Zaid, porque ya rebasé las 900 palabras que Jaime y Felipe me permiten escribir en estos textos.
Zaid, no te acabes. En serio.
Nos leemos la próxima. ¡Hay vida!

