Guadalajara, Jalisco.- La realidad de las emisoras radiofónicas católicas en México es "poliédrica" y sus colectivos enfrentan una profuda paradoja jurídica con buena voluntad y creatividad pastoral, sintetizó el maestro Jorge Román Ramírez Carrillo, coordinador de la estación Apostólicus de la Arquidiócesis de Guadalajara, sobre el diagnóstico de la situación del sector en el país.
Para responder a la inquietud sobre cómo se está evangelizando en la radio mexicana en nuestros días, el periodista describió una contradicción estructural de origen: México es uno de los países con mayor número de católicos en el mundo, pero la legislación nacional no permite a la Iglesia católica poseer directamente concesiones de radio o televisión. Esta limitación, explicó, ha forzado a las comunidades eclesiásticas a buscar figuras jurídicas alternativas.
“La radio católica en México vive en condiciones particulares: la ley impide a la Iglesia poseer concesiones. Existen emisoras bajo figuras civiles, espacios alquilados o presencia digital”, señaló.
De acuerdo con el diagnóstico presentado, más del 50 por ciento de las diócesis del país tienen algún tipo de presencia en radio, y se contabilizan alrededor de 32 emisoras católicas que transmiten exclusivamente por internet.
Ramírez Carrillo resumió esta situación: “No hay tenencia, pero tenemos presencia”. Subrayó que la ausencia de propiedad institucional no ha significado un vacío evangelizador, sino el desarrollo de estrategias basadas en la creatividad pastoral y la colaboración con asociaciones civiles y laicos comprometidos.
El diagnóstico identificó dos 'estilos' predominantes en la radio católica mexicana. El primero, denominado radio devocional, se centra en la transmisión de la misa, el rosario, la liturgia de las horas y otras prácticas religiosas. Su programación es mayoritariamente hablada y su audiencia, aunque estable, tiende a ser reducida y envejecida.
El segundo modelo es la radio de acompañamiento humano y social. Este enfoque aborda problemáticas como la familia, la salud mental, el duelo, la migración y la violencia. Busca integrar los valores cristianos en la vida cotidiana y salir al encuentro de nuevas audiencias.
“Evangelizar es, en esencia, anunciar a Jesucristo y las virtudes del Evangelio. Pero cuando esta misión se encarna en la radio, aparecen distintas interpretaciones: para algunos, evangelizar es transmitir actos devocionales; para otros, es acompañar la vida humana, caminar con el sufrimiento, escuchar, orientar, consolar”, expuso Ramírez.
Ambos modelos, dijo, son válidos y evangelizan, pero también muestran tensiones. El exceso de contenido devocional repetitivo, la falta de formación en comunicación por parte del clero, la debilidad financiera, la escasa articulación en red y el desconocimiento de las nuevas audiencias son obstáculos recurrentes.
La radio como medio de cercanía y el riesgo del aislamiento
En su análisis, Ramírez Carrillo destacó una cualidad específica de la radio: su capacidad de crear intimidad a través de la voz. “En un mundo saturado de imágenes y pantallas, la radio mantiene una fuerza única: la intimidad de la voz. Acompaña sin invadir, conecta sin exigir, crea comunidad desde lo invisible”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que muchas emisoras católicas han dejado de ser espacios de encuentro para convertirse en lugares de repetición. “En muchos casos, la radio no está evangelizando nuevos públicos, sino manteniendo a los ya convencidos”, señaló.
Por tanto, propuso escuchar más que hablar, abrir espacios de participación ciudadana, narrar la fe desde la vida real, humanizar el lenguaje y recuperar la alegría y la cercanía: “Muchas veces usamos la radio como nuestro púlpito. Pero la radio es conversación”, sentenció.
Otro de los puntos críticos del diagnóstico fue la falta de colaboración entre emisoras. El maestro Román describió la situación actual como una red de “conexión ocasional, esfuerzos aislados y poca cultura de compartir contenidos”. Subrayó que la evangelización necesita comunión y que, sin comunicación, no hay comunidad. “Hacer red no es opcional, es una necesidad pastoral”, dijo.
El entorno digital también fue analizado. Aunque muchas emisoras han creado señales por internet, el diagnóstico detectó falta de estrategia digital, poco aprovechamiento de plataformas y desconexión con las nuevas generaciones: “El reto no es solo estar en internet, sino habitar la cultura digital con sentido evangelizador”, explicó.
En conclusión, llamó a una “conversión comunicativa” que implique transitar del aislamiento a la comunión, del discurso institucional al encuentro personal. “Evangelizar hoy no es solo hablar de Dios. Es hacer visible su presencia en la vida concreta de las personas. Y la radio, con su cercanía única, sigue siendo uno de los caminos más poderosos para lograrlo”, dijo ante los participantes.
El Encuentro Nacional de Radios Católicas de México 2026, en voz del secretario ejecutivo de CEPCOM, el sacerdote Juan Javier Padilla Cervantes, quiere no sólo atender su diagnóstico sino reconocer que la radio católica en el país posee una presencia significativa, aunque fragmentada, y que se enfrenta al reto de transformar su lenguaje, su modelo de gestión y su relación con las audiencias; y, en lo posible, en construir redes de cooperación, colaboración y fraternidad para pensar en emisoras más robustas, plurales y significativas en la oferta de contenidos nacionales.
Al respecto, los responsables de la CEPCOM anunciaron la intención de conformar una red nacional más articulada, impulsar planes de formación en comunicación para sacerdotes y laicos, y desarrollar una estrategia digital que acompañe a las señales tradicionales. En estos días se trabaja un documento base sobre la Identidad y la Misión de la Radio Católica en México que tiene el objetivo de ser una guía y punto de partida para las emisoras del país.
La radio católica mexicana, como lo demostró el encuentro, no desaparece. Pero su pervivencia dependerá de su capacidad para escuchar, salir al encuentro de las periferias humanas y convertirse, efectivamente, en una conversación con el México real.
El Encuentro Nacional de Radios Católicas en México se realiza del 4 al 8 de mayo de 2026 en Guadalajara; promovido y patrocinado por la Comisión Episcopal de Pastoral de la Comunicación (CEPCOM). El encuentro reune a operadores, directores, sacerdotes y laicos responsables de emisoras católicas de diversas regiones del país. La agenda incluyó conferencias, mesas de diálogo, trabajo sinodal y momentos de espiritualidad.
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