Matamoros, Tamaulipas.- Ante la crítica situación de sequía que afecta al norte de Tamaulipas, productores agrícolas del Distrito 025 solicitaron al obispo de la Diócesis de Matamoros, Eugenio Lira Rugarcía, la celebración de una misa para pedir por lluvias que permitan enfrentar la escasez de agua y salvar sus cosechas.
La ceremonia religiosa se realizó en el campamento del Módulo del Distrito 025, con la participación de agricultores encabezados por René Meza Campos y Maritza Marín. Durante el encuentro, los campesinos expusieron la difícil situación que atraviesan por la falta del recurso hídrico en la región.
Misa con agricultores de las Asociaciones de Usuarios del Distrito 025 de #RioBravo, para pedir a Dios el don de la lluvia. Unidos a Jesús, quitemos la mala hierba del pecado y cuidemos la buena semilla de vida eterna que Él ha sembrado en nosotros pic.twitter.com/5DEpbiNYDc
— Mons Eugenio Lira R (@MonsLira) March 11, 2026
El contexto de la petición responde a niveles críticos de almacenamiento en las principales presas del norte de Tamaulipas. La Presa Internacional Falcón, ubicada en el municipio de Nueva Ciudad Guerrero, registra apenas un 2.2% de su capacidad total, que asciende a 3 mil 387 millones de metros cúbicos. En contraste, la presa Vicente Guerrero, situada en Padilla, mantiene un nivel cercano al 65% de almacenamiento, aunque con una tendencia a la baja por las extracciones para uso agrícola .
Esta situación ha provocado restricciones en el suministro de agua en distintos municipios de la entidad, lo que agrava el panorama para el sector agrícola, particularmente en la región fronteriza.
Durante la ceremonia, el obispo Lira Rugarcía ofreció un mensaje a los productores en el que vinculó la necesidad del trabajo humano con la fe: “Así como es necesaria a la tierra la labor para dar fruto, también hay que trabajar, poner de nuestra parte, quitando la mala hierba y cuidando la gran semilla que Dios ha sembrado en nosotros”, expresó.
El prelado explicó el significado de la enseñanza religiosa en el contexto de la vida cotidiana: “Jesús nos hace ver cuál es la mala semilla, la ira, el desprecio al prójimo, los malos deseos y todo lo que pueda ser ocasión de pecado y nos explica cómo se cuida la semilla de vida eterna, reconciliándonos con todos y procurando ser siempre veraces”, añadió.
Lira Rugarcía también hizo un llamado a orar por las autoridades responsables de la distribución del agua, ante los retos que enfrentan para garantizar el suministro en condiciones de escasez.
Esta no es la primera ocasión en que la Iglesia católica en Tamaulipas recurre a la oración colectiva ante la falta de lluvias. En marzo de 2023, los cuatro obispos de las diócesis de Tampico, Ciudad Victoria, Nuevo Laredo y Matamoros se unieron para solicitar a los templos católicos del estado elevar plegarias por la llegada de precipitaciones.
En aquella ocasión, el propio Lira Rugarcía informó que, además de las oraciones, se estaba haciendo conciencia entre los feligreses para el cuidado del agua, considerando la situación que se vivía en la entidad. Los obispos también exhortaron a la comunidad a adoptar medidas para preservar el vital líquido en momentos de sequía.
El obispo de Matamoros detalló en 2023 que había recibido peticiones directas de agricultores de la región para acudir a hacer oración en algunas parcelas. Precisó que ya había visitado el Distrito de Riego 025, que comprende parte de los municipios de Matamoros, Valle Hermoso, Río Bravo y una porción de Reynosa.
En esas ocasiones, los sacerdotes salían al campo con la imagen de San Isidro Labrador, patrono de los campesinos y agricultores, para pedir por la lluvia y la protección contra plagas y cualquier factor que pudiera perjudicar las cosechas.
La situación actual en el norte de Tamaulipas presenta un contraste con la recuperación hídrica registrada en otras regiones del estado durante 2025. Mientras las presas del centro y sur alcanzaron niveles favorables, las del norte, particularmente las internacionales, mantienen un déficit crítico .
La Presa Vicente Guerrero, principal fuente de abastecimiento para Ciudad Victoria, inició 2026 con un nivel superior al 70%, pero ha descendido de manera constante debido a las extracciones programadas para el sector agrícola del Distrito de Riego 086, que abarca los municipios de Abasolo, Jiménez, Padilla y Soto la Marina . A febrero de 2026, el embalse registró una pérdida de cuatro puntos porcentuales en un mes, al pasar del 71% al 67%.
Autoridades municipales de Ciudad Victoria han advertido que, pese al nivel de la presa, la ciudad podría enfrentar tandeos de agua a partir de abril debido a la caída en la producción de los manantiales de La Peñita, que redujeron su caudal de 800 a 307 litros por segundo en seis meses.
El llamado de los obispos de Tamaulipas combina, tanto en 2023 como en la reciente ceremonia, la petición de lluvias con la exhortación a la comunidad para asumir una actitud responsable en el uso del agua. Lira Rugarcía lo expresó con claridad: “Hay que pedirle a Dios por la lluvia oportuna pero también para saber aprovecharla lo más que podamos”.

