Puebla de los Ángeles, Puebla.- El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, informó que los 36 mexicanos que eran peregrinos en Tierra Santa y que permanecían varados en Israel debido al conflicto bélico entre Irán, Estados Unidos e Israel, se encuentran ya en camino de regreso a México. Del total de connacionales, 21 son originarios de Puebla.
El grupo de turistas, que realizaba una peregrinación por Tierra Santa, quedó atrapado en Jerusalén tras la escalada de violencia en la región. La Secretaría de Gobernación confirmó este miércoles que los viajeros salieron escoltados de Israel con rumbo a El Cairo, Egipto, donde continuarán su traslado hacia España para finalmente abordar el vuelo que los llevará de vuelta a México.
Sánchez Espinosa expresó su agradecimiento al gobernador Alejandro Armenta Mier por las gestiones realizadas para facilitar el retorno de los peregrinos sin contratiempos. El arzobispo destacó la coordinación entre el Gobierno del Estado, la Embajada de México y las autoridades de los países involucrados en la ruta de repatriación.
"El grupo ya se encuentra en camino de regreso", confirmó el líder católico, quien señaló que, aunque las familias se mantienen en tensión, han recibido información puntual del trayecto y la certeza de que los viajeros cuentan con alojamiento y alimentación durante el traslado.
El operativo de repatriación implica un recorrido por etapas. Los 36 mexicanos fueron trasladados desde Israel hacia Egipto, donde continuarán su viaje con destino a España. Si no surgen inconvenientes en el trayecto, se prevé que el próximo domingo estén de regreso en territorio mexicano.
Las familias de los peregrinos han mantenido comunicación constante con la Arquidiócesis de Puebla para conocer los detalles de la ruta de retorno. Este mismo miércoles fueron informadas de que el traslado se efectúa vía Egipto, lo que ha permitido reducir la incertidumbre sobre la situación de sus seres queridos.
El grupo quedó varado en Medio Oriente en medio de la escalada bélica desatada tras los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Teherán y otras ciudades iraníes el pasado 28 de febrero. La respuesta de Irán, atacando aeropuertos e instalaciones civiles en el Golfo, incrementó la tensión en la región y complicó las operaciones de tránsito aéreo y terrestre.
La intervención de la Embajada de México resultó clave para gestionar la salida del grupo en condiciones de seguridad, en coordinación con las autoridades israelíes y egipcias. El arzobispo Sánchez Espinosa reiteró su reconocimiento a todas las instancias que participaron en las gestiones para garantizar el regreso de los connacionales.

