Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.- El arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, José Francisco González González, aclaró las razones detrás del fallecimiento del sacerdote Juan Manuel Zavala en el municipio de Coapilla, cuya desaparición y posterior hallazgo sin vida generaron diversas versiones entre la opinión pública durante la última semana.
ASÍ LO REPORTAMOS: Reportan hallazgo de sacerdote sin vida desaparecido en Chiapas
Con el objetivo de frenar las especulaciones, el arzobispo compartió los avances de las indagatorias oficiales. De acuerdo con los datos proporcionados por las autoridades y los resultados de la necropsia, la causa de muerte fue por ahogamiento en la Laguna Verde.
González González aclaró que el deceso no ocurrió en un contexto violento, sino que se trató de un accidente derivado de condiciones de salud preexistentes que provocaron desorientación y extravío del clérigo.
"Los datos de la necropsia y otros procedimientos de campo apuntan a que su muerte no fue a causa de una violencia recibida, sino a un lamentable accidente", aclaró.
Finalmente, el arzobispo expresó sus condolencias y pidió consuelo para la familia del padre Zavala, así como para el presbiterio y la feligresía diocesana, con lo que cerró un episodio de incertidumbre que había afectado a la comunidad religiosa en días recientes.
Cuaresma, tiempo de discernimiento
En otro tema, el arzobispo Gonzálezllamó a los fieles católicos a retomar el sentido espiritual de esta etapa previa a la Pascua y a ejercer el discernimiento frente al exceso de información que circula en redes sociales y medios de comunicación.
Durante su homilía dominical, González González reflexionó sobre las distracciones que pueden alejar a las personas de la fe: "Seguimos nuestro itinerario cuaresmal hacia la fiesta de la Pascua, la fiesta de vida plena y abundante que Dios nos ofrece", expresó.
El arzobispo señaló que la Cuaresma representa una oportunidad para revisar el camino personal y espiritual, especialmente en un contexto donde la sobrecarga de información y las dinámicas cotidianas dispersan la atención de lo esencial. Instó a la comunidad católica a priorizar lo fundamental sobre las "inquietudes y distracciones cotidianas" que saturan la vida moderna.
González González enfatizó la necesidad de no permanecer ajenos a la realidad actual. En un entorno donde las plataformas digitales generan un flujo constante de datos, el líder religioso indicó que el discernimiento se convierte en una herramienta clave para los creyentes.
"Ahora más que nunca necesitamos discernir los signos de los tiempos. Debemos reflexionar para distinguir lo bueno de lo malo", puntualizó.
Desde la perspectiva cristiana, explicó, es necesario analizar lo que se escucha o se comparte para identificar aquello que contribuye al bien común. Para el arzobispo, la Cuaresma ofrece la posibilidad de replantear el sentido vital y abandonar las "voluntarias cegueras" que impiden clarificar el camino personal y comunitario.

