París, Francia.- La primera jornada del papa León XIV en Francia concluyó con dos encuentros de profundo calado espiritual para un pueblo que aún recuerda las trazas de la tradición católica: la celebración de las Vísperas en la Catedral de Notre-Dame de París, restaurada tras el incendio de 2019, y la vigilia de oración con jóvenes en el Estadio de Francia de Saint-Denis. Ambas citas completaron un viernes que arrancó por la mañana con el encuentro con Emmanuel Macron en el Elíseo y el discurso ante el cuerpo diplomático, y que tuvo por la tarde su segundo discurso en la sede de la UNESCO.
SIGUE EL Viaje Apostólico a Francia
'Notre-Dame ha renacido para que puedan renacer con ella'
El rezo de vísperas reunieron en Notre-Dame a obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados, consagradas y seminaristas de toda Francia. El Papa, primer pontífice que visita la catedral desde su reapertura en 2024, pronunció una homilía en la que vinculó la reconstrucción del templo con la renovación espiritual de la Iglesia en el país.
"Esta catedral ha renacido para que ustedes puedan renacer con ella en un nuevo impulso de santidad y de misión cotidiana", afirmó León XIV, tras recordar que "han pasado siete años desde que el mundo entero, conteniendo el aliento, vio cómo la catedral era devorada por un terrible incendio".
El pontífice interpretó aquel dolor colectivo como una lección: "En aquella hora dramática comprendimos que Notre-Dame es mucho más que un monumento. La participación de todos en su reconstrucción y, hoy, el esplendor del resultado, muestran que en este lugar late el corazón de un pueblo".
El Papa dirigió a los pastores y consagrados franceses una petición de conversión misionera: "Den prioridad a la Evangelii gaudium, es decir, a esa conversión misionera de la que el papa Francisco nos dio testimonio desde su primera Exhortación apostólica".
Y añadió: "La comunidad cristiana no constituye un refugio en el que replegarse para protegerse de su época. Al contrario, se ofrece, como las antiguas catedrales, como un espacio de acogida, respeto, revelación y sentido para todos".
La liturgia ocupó un lugar central en su mensaje: "La catedral no es una envoltura de piedra destinada a ser admirada: vive del misterio sagrado que en ella se celebra. Privada de la acción litúrgica, perdería su alma", dijo. Y advirtió: "Sin oración, no amaremos a Dios con amor", citando a Madeleine Delbrêl.
Al término de la celebración, el Papa salió al exterior de la catedral y, ante la estatua de plata de la Virgen con el Niño —réplica de la Vierge à l'Enfant que sobrevivió al incendio—, entonó el Salve Regina en latín junto a los miles de fieles congregados en la plaza. Los gritos corearon "Pape Leo" y "Merci, merci".
Según Vatican News, el pontífice cantó la antífona mariana completa y después saludó a la multitud. La imagen, que se conserva en el tesoro de la catedral y se expone en el exterior en ocasiones solemnes, fue uno de los cinco tesoros que escaparon de las llamas en 2019.
Ochenta mil jóvenes en el 'estadio de toda Francia'
La jornada concluyó en el Estadio de Francia, en Saint-Denis, donde cerca de 80 mil jóvenes esperaban al Papa desde horas antes al ritmo de grupos de pop-louange y gospel. León XIV llegó poco antes de las 21:00 en papamóvil y fue recibido con gritos de "Leo, Leo" y un ambiente descrito por la prensa local como "survolté" o lleno de energía.

El obispo de Saint-Denis, Étienne Guillet, dio la bienvenida al Papa y describió el recinto como "el estadio de toda Francia", destacando el carácter cosmopolita y multiétnico de los 80.000 jóvenes reunidos. La velada comenzó con un prólogo artístico y musical, seguido de una serie de cuadros que repasaron la vida de santos franceses como Juana de Arco, Teresa de Lisieux, Carlos de Foucauld, Vicente de Paúl o Bernadette Soubirous.
El Papa mantuvo un diálogo con dos jóvenes. A Chloé, estudiante de farmacología que trabaja en barrios populares, le respondió: "Gracias por su valentía, gracias por su presencia, gracias por su fe. ¡Ustedes son los santos de Francia!". Y añadió: "El hecho de que muchos sean indiferentes a la cuestión de Dios es, ciertamente, un problema, pero también lo es que muchos sean indiferentes a la cuestión de la humanidad".
A François, estudiante de agronomía y scout, que preguntó cómo discernir el rumbo de su vida, el Papa le respondió: "Comprométete al servicio de la paz, que nos ayuda a crecer". Y señaló que el compromiso transforma "los miedos en esperanza y las quejas en compromiso responsable", mientras "nuestras heridas encuentran consuelo y redención".
La vigilia concluyó con la celebración de las Completas, la última oración del oficio litúrgico del día. El encuentro quiso ilustrar, según los organizadores, el "regreso de la religiosidad de los jóvenes católicos en Francia", donde los bautismos de adultos aumentan desde hace cinco años.
Visita apostólica de cuatro días
El viaje apostólico de León XIV a Francia, el quinto internacional de su pontificado, se extiende del 25 al 28 de septiembre. Tras la jornada inaugural en París, el programa oficial incluye para el sábado la visita al centro de acompañamiento e integración social Maison Bakhita, un encuentro con miembros de la Asamblea Sinodal Provincial, catecúmenos y neófitos en el Instituto Católico de París, y una misa multitudinaria en la Plaza de la Concordia. Por la tarde, el Papa viajará a Lourdes, donde permanecerá hasta el lunes, cuando se trasladará a Metz para un encuentro interreligioso bajo el lema "En las raíces de Europa por la paz y la unidad".
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