Ciudad del Vaticano.- El próximo 15 de septiembre, el Vaticano realizará un encuentro para reflexionar los rostros del martirio en el siglo XXI, el dicasterio para las Causas de los Santos y la Comisión Nuevos Mártires - Testigos de la Fe organizan el espacio de reflexión en el Pontificio Ateneo Augustinianum de Roma.
A nivel global, la Iglesia católica ha documentado más de mil 700 casos de mártires en el primer cuarto del siglo presente (304 en tierra latinoamericana) y explicó que, la mayoría de ellos, refieren a historias de hombres y mujeres asesinados no sólo por profesar su fe sino muy particularmente por defender a los pobres, enfrentarse al crimen organizado y proteger la Creación.
El cardenal Marcello Speraro, prefecto del dicasterio, explicó durante la presentación del congreso internacional: "Muchos [de estos mártires] fueron asesinados por motivos de narcotráfico, por la deforestación, por oponerse a la explotación de los recursos naturales".
El encuentro, que lleva por título '¿El siglo XXI: un nuevo tiempo de mártires?' pretende fortalecer la reflexión sobre la teología del martirio y las transformaciones sociales que distinguen los riesgos para la fe del siglo pasado de los actuales.
El purpurado precisó que entre los nuevos mártires hay numerosos misioneros, aunque también figuran fieles laicos, que dieron la vida por defender el Evangelio y denunciar a los narcotraficantes, defender territorios indígenas de la deforestación o combatir la explotación ilegal de los recursos naturales.
Según explicó, el denominador común de estos casos es que estas personas se volvieron "incómodas" para quienes controlaban actividades ilícitas. Su testimonio evangélico chocaba directamente con intereses económicos y estructuras criminales.
Un congreso para reflexionar sobre los nuevos mártires
El cardenal Semeraro hizo estas reflexiones al presentar el congreso internacional, una jornada de estudio y reflexión dedicada a profundizar en el testimonio de los cristianos que han perdido la vida a causa del Evangelio en distintas partes del mundo. El encuentro, organizado por la Comisión Nuevos Mártires - Testigos de la Fe, se celebrará el próximo 15 de septiembre en el Pontificio Ateneo Augustinianum de Roma.
Entre los participantes figuran el cardenal Fridolin Ambongo, arzobispo de Kinshasa; el cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén; y Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de Sant'Egidio.
También intervendrán expertos como Fabio Fabene, presidente de la Comisión Nuevos Mártires; la periodista Lucia Capuzzi; el historiador Roberto Regoli; y la religiosa sursudanesa Alice Drajea Jurugo, quien ofrecerá un testimonio sobre la vida cristiana en medio de la guerra que asola su país.
La iniciativa llega un año después de la conmemoración de los Mártires y Testigos de la Fe del siglo XXI, presidida el 14 de septiembre de 2025 por el papa León XIV junto con representantes de otras Iglesias y comunidades cristianas en la basílica de San Pablo Extramuros.
Cifras que confirman una realidad vigente
Según los datos difundidos por la Comisión el año pasado, entre 2000 y 2025 se habían documentado mil 624 mártires en todo el mundo. De ellos, 304 correspondían al continente americano, una cifra que refleja el rostro particular que adopta hoy el martirio en esta región. La Comisión señaló asimismo que el catálogo supera ya los mil 700 casos documentados y que únicamente durante el último año se incorporaron entre 100 y 150 nuevos testimonios, lo que confirma que este fenómeno sigue plenamente vigente.
La santidad va más allá de las canonizaciones
Durante su intervención, el cardenal Semeraro subrayó que la santidad en la Iglesia no se limita a quienes son elevados oficialmente a los altares: "La gracia de la santidad en la Iglesia está representada por las canonizaciones, pero no se agota en ellas. Evidentemente, no se excluye que, para algunos de los inscritos en el Catálogo, puedan iniciarse, si se cumplen las condiciones requeridas, los correspondientes procesos de beatificación y canonización", destacó.
Es el caso del congoleño Floribert Bwana Chui, el joven de la Comunidad de Sant'Egidio asesinado en 2007 por negarse a aceptar mordidas, que fue beatificado en 2025. Sin embargo, precisó que el objetivo principal es poner de relieve la "alta medida de la vida cristiana ordinaria" de la que habló san Juan Pablo II en Novo millennio ineunte, que después el papa Francisco llamó la santidad "de la puerta de al lado".
El purpurado destacó además la dimensión profundamente humana de la santidad cristiana: "Necesitamos testigos, mártires, que se hayan entregado totalmente para demostrárnoslo día tras día. Los necesitamos para preferir, incluso en las pequeñas alternativas de la vida cotidiana, el bien a la comodidad, sabiendo que precisamente así vivimos realmente la vida", explicó citando la encíclica Spe salvi de Benedicto XVI.
El cardenal Semeraro concluyó destacando el valor ecuménico de este proyecto, una característica que, recordó, San Juan Pablo II quiso imprimir a la Comisión desde sus orígenes.
El martirio sigue creciendo en el siglo XXI
Durante la presentación del congreso, el historiador Andrea Riccardi, vicepresidente de la Comisión y fundador de la Comunidad de Sant'Egidio, sostuvo que la Iglesia vive auténticamente un "nuevo tiempo de martirio".
Recordó que Juan Pablo II impulsó la recopilación de testimonios de los mártires del siglo XX con motivo del Jubileo del año 2000, una iniciativa marcada por su experiencia personal bajo los regímenes nazifacistas y comunistas. A juicio de Riccardi, aquella intuición se ha revelado aún más pertinente en la actualidad, aunque las condiciones políticas globales sean distintas.
Por esta razón, explicó, el papa Francisco decidió reactivar y consolidar la Comisión de Nuevos Mártires, convencido de que "el tiempo del martirio continúa". La respuesta de la Iglesia ha sido amplia: diócesis, congregaciones religiosas, movimientos laicales, conferencias episcopales y nunciaturas apostólicas han enviado centenares de testimonios al Vaticano. A ello se suman investigaciones periodísticas y la información recopilada por la agencia Fides.

