“La Cristiada” es una película en reestreno en octubre de este 2026 que relata, en lenguaje cinematográfico, tres años de la historia mexicana conservada en la oscuridad. En la historia del siglo XX de este país, después de terminado el conflicto o más bien conflictos sucesivos armados de la Revolución Mexicana, hubo un nuevo conflicto, de 1926 al 29, del cual prácticamente no se habla, fue “la cristiada.
La Cristiada fue una lucha armada de católicos mexicanos iniciada hace 100 años, contra un gobierno dictatorial que atentaba de palabra, legislación y hechos concretos, en contra de la vida religiosa de México. En la historia oficial este hecho ha sido ignorado intencionalmente, aunque grupos armados con más de 20,000 hombres se enfrentaron con las fuerzas gubernamentales. A ellos se sumaban miles de personas, hombres y también mujeres, que de diversas maneras apoyaron logísticamente el movimiento cristero.
La película “La Cristiada” nos relata los hechos de ese trienio antirreligioso de la historia mexicana, en cuanto a los antecedentes de la ofensiva del presidente Plutarco Elías Calles, sus atrocidades en asesinatos, destrucción de bienes y otras formas de aterrorizar a los católicos practicantes.
De allí pasa la película a mostrar la lucha armada, el nombramiento y acción de su personaje principal, el Gral. Enrique Gorostieta, y de cómo terminó el conflicto armado por los llamados “arreglos” entre algunos obispos, con el apoyo de Roma, y el gobierno de Emilio Portes Gil (con Calles “detrás del trono”). Finalmente, en la manera en que intervino –para variar-, el gobierno de Estados Unidos, para concluir la lucha por medio de esos “arreglos”.
La historia se centra en la persona del General Gorostieta, gran estratega y excelente líder, cuya carrera militar provenía de la Revolución Mexicana, en diversos éxitos militares, Fue ascendido a General de División a los 24 años.
La historia escrita del movimiento cristero, que por cierto debió su nombre a que operaban bajo el lema, el grito, de “¡viva Cristo Rey!”, nos enseñaba que el General Gorostieta se fue convirtiendo en católico ferviente gracias a sus vivencias como comandante de los cristeros.
Narra de paso la cinta también algunos pasajes de un distinguido líder social tapatío de esa época, un partidario de la resistencia pacífica, a quien se le llamaba entonces “el Gandhi mexicano”, el Licenciado Anacleto González Flores.
Considero que esta película cumple razonablemente su cometido: dar a conocer ese trienio antirreligioso en México y la defensa armada. Tal como advierte uno de sus productores, no es un documental, es una historia hecha en lenguaje cinematográfico, por lo que parte de sus escenas no son necesariamente tal como ocurrieron, pero como película cumple su función de narrar los hechos.
Vale realmente la pena ver esta excelente película, no sólo por la historia que narra, sino por su magnífica presentación, que, en sus dos horas y media de duración, mantiene al público interesado, por la agilidad de la misma.
Es más, hay gente que ni siquiera ha tenido ocasión de escuchar o leer sobre “los cristeros”, la “Cristiada” y menos aún sobre su gran líder, el General Enrique Gorostieta, quien fue muerto en un enfrentamiento casual con fuerzas federales poco antes de que “los arreglos” pusieran fin al conflicto armado. Su muerte impidió que continuara la lucha armada tras “los arreglos”, aún en contra de la orden episcopal.
Quienes vean esta película tan reveladora, sin duda recomendarán a otras personas que no dejen de verla, Yo mismo lo estoy haciendo ahora… ¡que viva Cristo Rey! Se puede ver en varios sitios de YouTube.

