Praga, República Checa.– El arzobispo de Praga, Stanislav Pribyl, lanzó una advertencia inusual a los responsables del robo del cráneo de Santa Zedislava. “El robo en un lugar sagrado, y especialmente el robo de los restos de los santos, es un asunto realmente grave. Es un ataque a lo sagrado”, declaró el religioso el miércoles 13 de mayo de 2026 en declaraciones recogidas por Radio Praga.
Pribyl afirmó que quienes sustrajeron la reliquia se arriesgan a sufrir una maldición: “Creemos que aquellos cuyos restos veneramos siguen vivos y activos, y les rezamos. Por eso, podría ocurrir que alguna maldición o desgracia se abatiera sobre ese ladrón”, señaló.
El arzobispo recalcó que sus palabras no constituyen “una amenaza”. Añadió: “Es la realidad: estas cosas suceden”. Hizo un llamamiento a quien se haya llevado el cráneo para que lo devuelva. El presidente de la Conferencia Episcopal checa también apeló a la devolución.
El robo se produjo el martes 12 de mayo, poco antes de una misa en una basílica del norte de Praga. Las cámaras de seguridad captaron a una persona vestida completamente de negro como sospechosa. La policía regional pidió colaboración ciudadana para identificar al autor. En el momento del robo, solo un sacerdote se encontraba dentro del recinto. La alarma había sido desactivada para la celebración de la misa.
Santa Zedislava
La reliquia sustraída corresponde al cráneo de Santa Zedislava Berka, una mujer noble de la región de Bohemia del Norte, recordada por sus obras de caridad entre los pobres y enfermos. Nació alrededor de 1220 en el castillo de Křižanov. Contrajo matrimonio con Havlik de Lemberk, con quien tuvo cuatro hijos. Dedicó su vida a la oración y al servicio de los necesitados. Falleció en 1252.
El culto a Zedislava se desarrolló de manera local durante siglos. Fue beatificada en 1907 por el Papa Pío X y canonizada en 2008 por el Papa Benedicto XVI. Su cráneo se conservaba como reliquia en la basílica desde hace más de 120 años. “El cráneo del santo ha estado expuesto aquí durante 120 años. Es la primera vez que ocurre un ataque de este tipo”, lamentó Pribyl.
La Iglesia checa pide la devolución
El presidente de la Conferencia Episcopal checa, Josef Nuzík, también apeló a la devolución de la reliquia. Nuzík insistió en que el responsable todavía tiene la oportunidad de actuar de forma correcta y mostrar respeto por un fallecido y por un bien cultural de la República Checa.
El arzobispo Pribyl, de 65 años, pertenece a la Congregación del Santísimo Redentor (Redentoristas). Fue nombrado arzobispo de Praga por el papa Francisco en mayo de 2024, en sustitución de Jan Graubner. Su advertencia sobre una posible maldición ha generado reacciones encontradas en el país. Mientras algunos fieles respaldan su postura, sectores más secularizados consideran la declaración como un anacronismo.
La policía mantiene abierta la investigación. Por ahora, no se ha reportado la aparición del cráneo ni la identificación del sospechoso.
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