Ciudad de México.- Los obispos católicos de México enviaron su saludo y gratitud al gremio magisterial del país porque desde los salones de clases sostienen “la esperanza de nuestro pueblo”.
Frente al 15 de mayo, día del Maestro, los obispos aseguran que los docentes son un agente “insustituible en la construcción de un México solidario, libre, formado y pacífico”; por ello, agradecen y celebran que en “cada esfuerzo silencioso” cooperen para “formar un país más humano y fraterno”.
“Su presencia en cada aula de nuestro país es un acto insustituible de compromiso y esperanza”: episcopado mexicano.
Respecto al Sistema Educativo Nacional, los obispos acusan que “los contextos políticos y magisteriales […] lucran en beneficio de intereses muy distintos al bien de la infancia” y critican la “excesiva burocracia” que no auxilia a fortalecer la vocación de las y los maestros en México.
Luego del episodio sobre la reducción del ciclo escolar en curso y su posterior reconversión a los tiempos escolares ya estipulados por la Secretaría de Educación Pública, el mensaje del episcopado también llama al magisterio a “superar las incomprensiones del Sistema Educativo Nacional y los intereses particulares”.
En contraste y de manera propositiva, el mensaje retoma el mensaje del Papa León XIV al mundo educativo durante el Jubileo del 2025 donde reconoce a los docentes su esfuerzo y compromiso “polífónico” en una transmisión del saber humanístico, científico y el bien de la persona.
El mensaje de los pastores católicos valora la capacidad de los docentes para “adecuarse a los nuevos tiempos” y celebra que la tarea educativa ofrezca “conocimientos y competencias necesarios” para que los estudiantes asuman los retos del futuro.
Es por ello que los obispos definen a todas las maestras y maestros de México como “artesanos de la humanidad” y aseguran que son “los protagonistas” que dan sentido a los esfuerzos educativos de la sociedad.
“Reconocemos que su vocación educativa es mucho más que transmitir conocimientos: es tocar el corazón de las personas, despertar su interioridad, acompañarlas en la búsqueda de la verdad y ayudarlas a descubrir su dignidad y su vocación humana”, explican.
Finalmente, los obispos reiteran el llamado a padres, directivos, autoridades y estudiantes “a concretar alianzas” y a “un pacto educativo que supere las incomprensiones del Sistema Educativo Nacional y a sus intereses particulares” con el fin de “diseñar nuevos mapas de esperanza, que ayuden a reconstruir el tejido social, a formar ciudadanos responsables y a promover una cultura de paz”.

