Monterrey, Nuevo León.- En Follow Festival 2026, el creador de contenido relata su paso del seminario a la Orden Franciscana Seglar, su misión digital durante la pandemia y su rutina de oración para evitar el protagonismo en redes sociales
La conversación ocurre en el 800 aniversario de la espiritualidad franciscana y aborda el paso de esa tradición al siglo XXI, la relación entre humildad e influencer, la formación continua y la oración como base del trabajo digital.
Espiritualidad franciscana frente a la pandemia
David Paz y Bien inició su acercamiento a la espiritualidad franciscana después de un periodo de depresión y dudas vocacionales. Entró al seminario diocesano para discernir su vocación. Salió del seminario. Después entró a un grupo franciscano de jóvenes laicos. Allí conoció la espiritualidad franciscana. Luego llegó la pandemia. Su ministro le dijo: “¿Sabes qué? Haz contenido, haz videos para compartir la formación, porque no podemos quedarnos parados”. Empezó a hacer videos, los subió a redes sociales y continúa hasta la fecha. “Ya lo difícil es dejarlo después”, afirmó. Añadió que hay gente que se acerca y gente ávida de contenidos que no siempre encuentra en redes sociales.
La entrevista planteó la tensión entre la humildad franciscana del servidor creyente y la gran atención que se suele recibir como influencer destacado. David Paz y Bien respondió que la formación y la oración sostienen el equilibrio. “La formación es constante”, dijo.
Señaló que una misión digital requiere una misión pastoral en la parroquia y en la comunidad. Él pertenece a la Orden Franciscana Seglar. Acude a su parroquia y a su fraternidad de forma física. “El enemigo también nos va atacando y nosotros también necesitamos reforzarnos con la formación y con la oración”, expresó. Sobre la oración, afirmó: “Te ayuda a reconocer que todo viene de Dios y que sin Él no somos nada”. Y agregó: “Yo ya lo probé: sin Él estuve perdido en otras cuestiones”.
La humildad franciscana, según su exposición, no consiste en bajarse. Consiste en reconocerse como parte de una historia de salvación y como instrumento: “Quizá somos el burro donde va Jesús, pero es Jesús el mensaje”, dijo. La frase apareció en la conversación como criterio para el trabajo en redes sociales.
Oración y formación
David Paz y Bien describió su rutina de oración. Es mariano. Reza el rosario. Hace la liturgia de las horas todos los días: al despertar, vísperas en la tarde y completas en la noche.
“Hay que dejar el celular y darle gracias a Dios que nos despertó”, afirmó. También reza la coronilla de la misericordia. “Me encanta también la coronilla de la misericordia para implorar la misericordia de Dios porque también la necesitamos, porque si no, también estamos perdidos”, explicó.
Añadió la oración personal, libre y espontánea. Atribuyó esa costumbre a la beata Sandra Sabatini: “No te duermas sin hablar un ratito con Jesús”. La recomendación incluye sentarse o encarar a Jesús y platicar como amigo y como Dios. El rosario tiene un lugar especial en su corazón. Mencionó el abrazo entre Santo Domingo y San Francisco como necesario en la historia.
Del guion al Espíritu Santo
Ante la interrogante de la relación entre oración y trabajo digital. David Paz y Bien dijo que invoca al Espíritu Santo antes del guion, antes de la idea, antes de escribir, antes de grabar y antes de editar. “A ver, Señor, quiero hacer esto. ¿Sí lo apruebas?”, relató. También ora: “Ven Espíritu Santo, enciende corazones de tus fieles”.
Señaló que a veces nota la aprobación en el resultado. “Hay veces en que encaja perfectamente la música, encaja perfectamente el reel que hice y dije: ‘Wow, todo se está dando como que lo estás aprobando, Dios mío, creo que estás de acuerdo’”. La conclusión fue mantener “la antena abierta” a la escucha del Espíritu.
Los frutos de este servicio, al final, son participar de la transformación de la vida de la comunidad. David Paz y Bien relató la experiencia que más le llamó la atención. Una misionera digital con muchos seguidores le envió un mensaje. Por confidencialidad, no dijo su nombre. La mujer le contó que su contenido la inspiró primero a ser católica, luego a ser misionera digital. Ella era protestante. “Aunque sea una, le llegó el mensaje”, afirmó. “Te sientes instrumento de Dios porque es lo que somos”, agregó.

