Monterrey, Nuevo León.- La comunidad católica en internet lo reconoce como el joven con el que rezan el Santo Rosario por las noches y que comparte, a través de sus plataformas sociodigitales, parte de su experiencia como católico en medio de la realidad contemporánea. Baruc Chapa (Monterrey) comenzó a rezar el rosario en la comunidad de la Legión de María hasta que la pandemia detuvo los encuentros presenciales y, gracias a las redes, trasladó ese encuentro devocional al espacio digital, literalmente cruzando varias fronteras.
Baruc Chapa es un joven creador de contenido y misionero en plataformas digitales; vive su compromiso social y comunitario como cualquier joven y busca esencialmente mantener su formación y servicio para auxiliar a la comunidad. Entrevistado en el contexto del Follow Festival 2026, Baruc compartió parte del origen de su comunidad, el salto de la parroquia a las transmisiones en vivo, el alcance internacional de su labora evangelizadora, la gestión del hate, la relación de los jóvenes con la fe, la formación y la asiduidad sacramental.
Rezar el rosario antes de dormir
Chapa relató que su vínculo con el rosario inició en su parroquia. Como miembro de Legión de María -la organización apostólica de laicos más grande de la Iglesia- se reunía en mayo para rezar el rosario y ofrecer flores a la Virgen. En junio, las reuniones continuaban por el Sagrado Corazón de Jesús. En Cuaresma, los viernes incluían viacrucis. Pero la pandemia de marzo de 2020 detuvo los encuentros.
Chapa tenía en Facebook a las señoras con quienes rezaba a las cinco de la tarde en la comunidad. Empezó a rezar con ellas en esa red. Después, un amigo le propuso abrir una página a su nombre para ampliar el alcance. Luego llegó TikTok. Primero hizo transmisiones en vivo con pláticas de fe durante un mes. Después continuó con el rosario.
El horario inicial fue 10:30 de la noche, todos los días. Dos años después lo movió a las 10 de la noche debido a diversas audiencias en Argentina y del este de los Estados Unidos. Para Buenos Aires, la transmisión ocurría a la 1:30 de la mañana; para Nueva York, a las 11:30 de la noche. Familias enteras rezaban desde la cama y ello comenzó a preocuparle:
“Había señoras que sus hijos no se dormían hasta que no rezaban el rosario conmigo”, dijo Chapa. Por ello, el ajuste de horario buscó que el rezo terminara antes de la medianoche en esas zonas: “Intentar adelantar la hora del rosario para que a lo mejor ya no terminara a las doce de la noche para ellos, sino terminar once y cuarenta, once y cincuenta, aunque fueran diez minutos eso estaba mejor”, explicó.
¿Qué hacer con el hate? Entre la cancelación y misericordia
A través de estos encuentros, decenas de personas comenzaron a enviarle mensajes con intenciones de oración para casos de enfermedad, desaparición o crisis matrimonial: “Los que más me han dolido son: es que mi hijo está desaparecido, o tengo esta situación difícil, o mi matrimonio se está desmoronando”, afirmó.
Y, lamentablemente, también recibió comentarios de rechazo y odio, en contra de su fe en ese espacio digital: "Respecto al hate, no me engancho mucho. Simplemente dejo que los comentarios pasen por sí solos”.
Aseveró que algunas personas que le agredieron con hate regresan después de 15 días o un mes para pedir disculpas y muchas veces para solicitar alguna oración por sus familiares; solicitudes que él recibe desde la comprensión.
Por ello considera que bloquear o silenciar el hate no es la respuesta correcta: “San Pablo apóstol mataba a los cristianos, y Dios no lo silenció, Dios no lo cayó, lo convirtió. No lo canceló”.
Así Baruc considera que antes de cancelar a un hater se cuestiona si acaso le es lícito eliminar a un futuro san Pablo en una transmisión. La misericordia, el perdón y la aceptación forman parte de su trabajo en redes: “Dios está abierto a la misericordia, no tengo por qué privarlos de ella”, añadió.
Juventud, periferias y comunidad
La evangelización en las redes sociales ha llevado a Baruc Chapa a distintas realidades de México y América Latina. En entrevista confió parte de su experiencia en San Pedro Tultepec, Toluca. En esa parroquia, un sótano funciona como salón parroquial y allí se reúnen jóvenes:
"¡Eso de los cristianos en las catacumbas se hizo cánon!", bromea; y asegura que "llegar y ver a los jóvenes reunidos en su comunidad" le genera felicidad y esperanza: "Tú dices, wow, sí hay alguna juventud”.
En contraste, su propia comunidad no tiene grupo de jóvenes: “En mi comunidad no hay jóvenes, no hay grupo de jóvenes. Se ha intentado volver a intentar hacer, pero no ha habido la posibilidad porque el joven en mi comunidad ya está como perdido, alejado”, explicó. Cree que quizá algunas realidades adversas como el libertinaje, la drogadicción y la unión libre son las probables causantes de que los jóvenes no se involucren más en su comunidad: “El mal se infiltra y fragmenta”, afirmó.
También indicó que si bien algunas comunidades viven una crisis de presencia juvenil otras reúnen a 200 adolescentes y jóvenes en servicio; así que para favorecer la invitación de las nuevas generaciones a las actividades parroquiales, recomendó comenzar por asumir una actitud de acompañamiento y una voluntad de compartir con ellos. Y dijo que nada se logrará mediante la imposición de quererlos meter a la Iglesia: “No, tampoco los puedes ir a someter para que ellos entiendan lo que estamos viviendo”, criticó.
Sostener la formación permanente y los sacramentos
Chapa confesó que al año de abrir TikTok se le acabaron las ideas. Cuando comentó su 'bloqueo' a un sacerdote, éste le dijo: “No. No se te acabaron las ideas, se te acabó lo que tú sabías. Por eso, tienes que ser como una esponjita. Ya te exprimiste. Ahora ve, llénate y vuélvete a exprimir”. Desde entonces, Baruc está convencido de que la única manera de seguir sirviendo a la comunidad es mediante la formación continua y permanente. Aunque, evidentemente, también considera que vivir los sacramentos es indispensable.
Si una misión, cualquier servicio de misión evangelizadora y digital, que no vive los sacramentos: fracasa como evangelización digital. Además, sabe que la misión digital, también debe favorecer a que las comunidades y audiencias retornen a la práctica sacramental:
"Conocí el caso de una persona en unión libre. Y con el rezo del rosario que hacemos, finalmente la pareja se casó al año y medio". Así, la misión digital funciona porque conduce o regresa a los sacramentos, dijo. Para él, la meta de su ministerio incluye la confesión, la misa, el matrimonio y la vida sacramental.
Cómo seguir a Baruch Chapa
El creador se identifica en redes sociales como Baruc Chapa. Parte de la audiencia lo reconoce como “el joven que reza el rosario” o “el joven del rosario”.
“Soy un joven que reza el rosario y que busco que la gente se sienta amada y que se sienta amada también por nuestra madre María, que creo que es lo más importante en esta vida. Sentirnos amados por una madre y por un padre que camina con nosotros”, concluyó.
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