Irapuato, Guanajuato.- El obispo de la Diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, cuestionó la certeza de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, que ubicó a la ciudad en el primer lugar de percepción de inseguridad en el país. Sin embargo, reconoció que los hechos delictivos mantienen la preocupación por la situación que enfrenta el municipio.
El INEGI publicó el 23 de octubre pasado los resultados de la encuesta correspondiente a septiembre. Irapuato registró un 90.5% de su población adulta con percepción de inseguridad, por encima de Chilpancingo (86.9%) y Mazatlán (85.8%). La cifra representa la tercera medición en la cima de la lista, tras el 92.1% de marzo y el 91.2% de junio.
El obispo señaló que tiene dudas sobre los resultados de la medición: "No sé qué tan cierto sea que seamos de las ciudades más inseguras, yo he ido a otros lugares que siento más inseguridad, sin embargo, mientras haya estos acontecimientos que lamentamos y que nos duelen y que hay desaparecidos, homicidios y robos, no podemos oponernos o negar que somos inseguros", expresó.
Presencia de fuerzas de seguridad y protestas de transportistas
El obispo indicó que la llegada de elementos de seguridad a Guanajuato no ha modificado la percepción de la población: "Sí vemos más elementos de seguridad, pero no nos sentimos más seguros", afirmó.
Añadió que la situación rebasa la capacidad de las autoridades locales: "A veces da la impresión de que está rebasado, que no son capaces de poder hacer una seguridad, unas estrategias que solucionen los problemas".
Las declaraciones se producen antes de la movilización de transportistas prevista para este lunes en Guanajuato y otras entidades. Díaz Díaz vinculó las protestas con las condiciones de inseguridad, la falta de garantías para trabajar y el incremento de los costos de operación.
"Lo que esta movilización que se hará, no tanto por la movilización, sino por las causas que la provocan", expresó el obispo. Asimismo, manifestó que no se resuelve nada con silenciar las necesidades y que se debe atender y dar solución a los problemas que plantean.
Según la gobernadora de la entidad, Libia Dennise García Muñoz Ledo "existen avances en seguridad" pero falta trabajar sobre la percepción ciudadana: "Ha habido avances importantes y bueno, ahora toca también seguir atendiendo la percepción, que no necesariamente está vinculada a los resultados", expresó.
Llamado a la colaboración
Al respecto, el obispo solicitó la participación de autoridades y sectores sociales para recuperar la tranquilidad de las familias. Destacó las acciones que realizan distintos sectores para atender la problemática e insistió en que el trabajo debe continuar para recuperar la confianza de la ciudadanía.
"Lo podemos lograr entre todos, se realizan muchas acciones, y felicidades a quienes participan", manifestó. El obispo pidió mantener los esfuerzos para construir un municipio con confianza entre la población, en medio de una realidad marcada por hechos violentos.

