Irapuato, Guanajuato.- Un grupo de 47 peregrinos de la Diócesis de Nuevo Laredo fue víctima de un asalto durante la madrugada del sábado 1 de agosto, cuando viajaba en un autobús por el libramiento de Irapuato, Guanajuato, con destino a la Basílica de Guadalupe, en la Ciudad de México.
De acuerdo con la Diócesis de Nuevo Laredo, la unidad fue interceptada por delincuentes cuando circulaba sobre la carretera federal 20, en el tramo del libramiento de Irapuato, a unos seis kilómetros de una caseta de cobro. Los pasajeros fueron despojados de la mayoría de sus pertenencias, incluyendo celulares, carteras, mochilas y dinero en efectivo.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 3:45 de la madrugada. El autobús acababa de salir de un paradero en San Pedro, Querétaro, cuando el conductor observó torretas y a dos personas con uniformes similares a los de la Guardia Nacional, quienes le hicieron señales para detenerse.
Rosa Anahí Zamora Castañón, una de las peregrinas que viajaba con su familia, relató que el conductor abrió la puerta para atender a los supuestos agentes. En ese momento, otros individuos armados salieron de una zona de matorrales y sembradíos. Los pasajeros señalaron que eran entre ocho y diez hombres, algunos vestidos de negro y con el rostro cubierto, quienes exigieron sus pertenencias.
“Venía en total 47 peregrinos, el chofer y el copiloto. Traíamos personas de la tercera edad, personas adultas, traíamos niños; la mayoría de las personas éramos familia con hijos”, relató Zamora Castañón.
José Antonio Teniente Ibarra, otro pasajero, explicó que los responsables se llevaron prácticamente todo lo que los viajeros tenían dentro del autobús: “Es imposible una cantidad, pues no solamente fueron las carteras; también celulares, bolsas, mochilas, todo lo que traíamos arriba lo bajaron”, señaló.
El pasajero agregó que la presencia de una persona con uniforme similar al de la Guardia Nacional influyó para que el conductor atendiera la indicación de detenerse. “Él nomás dijo: 'Pues te vienes en exceso de velocidad, dame tus documentos'. Por eso fue que se abrió la puerta”, explicó Teniente Ibarra.
El llamado del obispo
A través de un comunicado, el obispo de Nuevo Laredo, Luis Carlos Lerma Martínez, lamentó los hechos y expresó su solidaridad con las personas afectadas. El pastor destacó que, aunque el atraco no dejó personas lesionadas de gravedad ni víctimas mortales, el hecho refleja la inseguridad que persiste en las carreteras del país.
“Tristemente, la madrugada del sábado 1 de agosto, un autobús de nuestros peregrinos fue interceptado en la carretera 20, en el libramiento a Irapuato, a seis kilómetros de una caseta de cobro, y les robaron la mayoría de sus pertenencias”, declaró el obispo en el comunicado difundido en sus redes sociales.
“Me duelo con todos los afectados y los acompaño con mis oraciones. Si bien es cierto que, gracias a Dios, no hubo heridos de gravedad ni mucho menos pérdidas humanas, es muy preocupante la inseguridad en las carreteras de nuestro país”.
“Lo más importante que todo mundo regresó con vida a sus casitas, a sus hogares. Eso es lo que nosotros celebramos, pero también llamamos la atención de que es necesario que las autoridades nos ayuden a cuidar este tipo de situaciones”, afirmó el obispo.
En rueda de prensa, el obispo Lerma pidió a todos los niveles de Gobierno y autoridades reforzar la seguridad en las carreteras y en general en el territorio nacional: “No nada más en las carreteras, sino en general, (por) la inseguridad en la que vivimos en este país”, expresó.
“Solicitamos la intercesión de la Santísima Virgen de Guadalupe para que proteja a nuestros peregrinos y a todos los viajeros que transitan por las carreteras de México”, expresó el jerarca católico.
Consecuencias del asalto
Tras el asalto, los peregrinos afectados decidieron no continuar con su visita al Tepeyac por miedo y porque se quedaron sin recursos para continuar. Al mismo tiempo, otros fieles de Nuevo Laredo sí llegaron a la Basílica de Guadalupe en la peregrinación que se realiza multitudinariamente año con año.
El asalto en cuestión ocurrió en uno de los corredores carreteros con mayor tránsito de peregrinaciones religiosas en Guanajuato. El libramiento de Irapuato forma parte de la ruta utilizada por miles de fieles provenientes del norte del país que se dirigen hacia la Basílica de Guadalupe o al Santuario de Cristo Rey, en el Cerro del Cubilete.
Debido al intenso flujo de caminantes y autobuses durante las temporadas de peregrinación, autoridades estatales y municipales implementan cada año el Operativo Paso de Peregrinos, mediante el cual participan la Secretaría de Seguridad y Paz del Estado, Protección Civil, Guardia Nacional y corporaciones municipales para brindar vigilancia, atención médica y apoyo vial. Sin embargo, este caso evidencia los riesgos que enfrentan quienes recorren las carreteras de Guanajuato por motivos religiosos.
A pesar de los relatos y denuncias, la Fiscalía General del Estado informó que los peregrinos no han presentado una denuncia formal relacionada con el asalto al autobús de peregrinos, por lo que no había una carpeta de investigación abierta por estos hechos. Por su parte, la Secretaría de Seguridad y Paz informó que no tienen registro de asalto a peregrinos que estaban en tránsito por el libramiento de Irapuato.

