Guadajalara, Jalisco.- La Arquidiócesis de Guadalajara vivió este 20 de julio una de las celebraciones más importantes de los últimos años con el 50 aniversario de la ordenación sacerdotal de su cardenal arzobispo José Francisco Robles Ortega, quien ha dedicado cinco décadas al ministerio presbiteral y más de una década al frente de una de las arquidiócesis más grandes e influyentes del continente.
El Jubileo de Oro reunió a miles de fieles en el Santuario de los Mártires Mexicanos, donde sacerdotes, obispos, cardenales y representantes de diversos sectores participaron en una Eucaristía de acción de gracias para reconocer la trayectoria pastoral del actual arzobispo de Guadalajara, considerado una de las figuras más relevantes de la Iglesia Católica en México.
Una vocación que nació en la Sierra Occidental de Jalisco
José Francisco Robles Ortega nació el 2 de marzo de 1949 en Mascota, Jalisco, siendo el tercero de los 16 hijos del matrimonio formado por Francisco Robles Arreola y Teresa Ortega.
Desde muy pequeño descubrió su inclinación por la vida religiosa al participar como monaguillo en su parroquia. Aquella experiencia lo llevó a ingresar al seminario cuando apenas tenía 12 años de edad.
Realizó sus estudios en los seminarios de Autlán, Guadalajara y Zamora. Posteriormente viajó a Roma para continuar su preparación académica en la Pontificia Universidad Gregoriana, donde obtuvo la Licenciatura en Teología Dogmática.
El 20 de julio de 1976 fue ordenado sacerdote para la Diócesis de Autlán. Durante los primeros años de su ministerio desempeñó responsabilidades como párroco, profesor de Filosofía y Teología, formador de seminaristas, rector del Seminario de Autlán, vicario general y administrador diocesano.
Ascenso dentro de la Iglesia
Su trayectoria pastoral y capacidad de liderazgo fueron reconocidas por la Santa Sede en 1991, cuando san Juan Pablo II lo nombró obispo auxiliar de Toluca.
Cinco años después fue designado obispo titular de esa diócesis y, en 2003, recibió una nueva encomienda al ser nombrado arzobispo de Monterrey.
El 24 de noviembre de 2007, el papa Benedicto XVI lo creó cardenal, incorporándolo al Colegio Cardenalicio y asignándole el título de Santa María della Presentazione.
Su participación dentro de la Iglesia universal continuó con diversos nombramientos en organismos vaticanos, representaciones pontificias, ministerios sinodales y con su participación en el Cónclave de 2013 que eligió al papa Francisco y en el Cónclave del 2025 donde se eligió al papa León XIV.
Asimismo, presidió durante dos periodos la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), desde donde impulsó llamados permanentes en favor de la paz, la reconciliación y el fortalecimiento del tejido social.
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Su llegada a Guadalajara
El 7 de febrero de 2012 tomó posesión como Arzobispo de Guadalajara, sucediendo al cardenal Juan Sandoval Íñiguez y asumiendo el liderazgo de una de las arquidiócesis con mayor número de fieles, sacerdotes y vocaciones del mundo.
Su llegada coincidió con una etapa particularmente compleja para Jalisco y para el país. México enfrentaba los años más intensos de la estrategia federal contra el crimen organizado, mientras la entidad comenzaba a experimentar profundas transformaciones políticas, sociales y legislativas.
Al mismo tiempo, Guadalajara vivía importantes debates relacionados con derechos humanos, laicidad, libertad religiosa y nuevas reformas legales que modificaron el panorama social del estado.
Una voz constante frente a la inseguridad
Durante su ministerio en Guadalajara, Robles Ortega ha mantenido una postura crítica frente a la violencia que afecta al país, haciendo llamados reiterados para recuperar la paz mediante el fortalecimiento de las instituciones, la reconciliación y la reconstrucción del tejido social.
Uno de los episodios que marcó su gestión ocurrió en junio de 2022, cuando fue interceptado por presuntos integrantes del crimen organizado en un retén instalado en la zona norte de Jalisco, en los límites con el estado de Zacatecas, cerca de los municipios de Totatiche y Villa Guerrero.
El propio cardenal relató que hombres armados detuvieron el vehículo en el que viajaba y lo sometieron a un interrogatorio sobre su identidad, procedencia y destino. Tras confirmar que se trataba del Arzobispo de Guadalajara, le permitieron continuar su recorrido.
El hecho provocó una amplia discusión pública y derivó en un intercambio de declaraciones con el entonces gobernador Enrique Alfaro Ramírez, quien cuestionó la versión presentada por el cardenal.
Robles Ortega sostuvo públicamente su testimonio y reiteró la necesidad de reconocer la realidad que enfrentan diversas regiones del estado.
Sus llamados sobre seguridad han continuado en años posteriores. Apenas el 1 de enero de 2026, durante su mensaje de Año Nuevo, volvió a pronunciarse sobre la violencia que vive México y exhortó a las autoridades y a la sociedad a trabajar conjuntamente para recuperar la tranquilidad de las comunidades.
Postura ante cambios legislativos
Durante los años que ha encabezado la Arquidiócesis de Guadalajara, Jalisco ha sido escenario de importantes reformas en materia de derechos civiles, entre ellas la aprobación del matrimonio igualitario y la despenalización del aborto.
Ante estos cambios, el cardenal José Francisco Robles Ortega fijó la postura de la Iglesia Católica en diversas ocasiones. Aunque evitó asumir un papel de confrontación política, defendió la doctrina católica e insistió en que decisiones de esta naturaleza debían discutirse ampliamente con la sociedad.
Tras la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo en 2022, expresó que el debate debía construirse con mayor apertura y participación ciudadana, al considerar que temas de ese alcance no debían resolverse sin escuchar todas las voces.
Su posición se mantuvo firme en la defensa de los principios de la Iglesia, aunque siempre privilegiando el diálogo y el respeto hacia quienes sostienen posturas distintas.
Un pastor cercano a su comunidad
Más allá de sus intervenciones públicas, Robles Ortega ha impulsado un modelo pastoral basado en la cercanía con las comunidades, las visitas constantes a parroquias y el acompañamiento permanente al presbiterio.
Durante su gestión también ha fortalecido la formación de nuevos sacerdotes y promovido una intensa cultura vocacional, insistiendo en la necesidad de que las familias ayuden a los jóvenes a descubrir si existe un llamado al sacerdocio.
Su liderazgo también ha estado marcado por la promoción de la devoción a la Virgen de Zapopan y por mantener abiertas las puertas del diálogo con distintos sectores sociales.
Quienes lo conocen destacan su carácter sereno, prudente y conciliador, así como su sencillez en el trato cotidiano y su disposición para escuchar a sacerdotes, religiosas y fieles.
Una celebración preparada durante meses
La conmemoración del Jubileo de Oro requirió una amplia organización en el Santuario de los Mártires Mexicanos.
Desde las primeras horas del día comenzaron a arribar sacerdotes, obispos y cardenales provenientes de diferentes diócesis del país para participar en la celebración eucarística. En total, alrededor de 500 sacerdotes y 54 obispos y cardenales acompañaron al arzobispo de Guadalajara en esta acción de gracias.
Para la distribución de la comunión se prepararon aproximadamente 15 mil hostias, mientras que el ornamento litúrgico utilizado por el cardenal fue confeccionado especialmente por religiosas dominicas del Monasterio de Santa María de Gracia.
Asimismo, fueron habilitadas tres sacristías para atender la logística de sacerdotes, obispos y cardenales participantes.
El mensaje del cardenal en su aniversario
En su mensaje previo al aniversario, titulado "Sacerdote que quiere seguir siendo fiel", el cardenal explicó que la celebración le ha permitido reconocer tanto la misericordia de Dios como sus propias fragilidades.
Subrayó que Jesucristo es el único y eterno sacerdote y que los ministros ordenados participan de ese sacerdocio para servir a la comunidad. También reconoció la disminución en el número de jóvenes que ingresan a los seminarios y llamó a fortalecer la cultura vocacional.
Su llamado a los jóvenes fue directo: que no tengan miedo de escuchar la voz de Dios ni de preguntarse qué espera de sus vidas.
El perfil humano del cardenal
Las entrevistas publicadas durante el jubileo también han mostrado aspectos menos conocidos de Robles Ortega. Ha mencionado su gusto por la música de Beethoven, Mozart y Bach, pero también por la música mexicana, las canciones de Juan Gabriel y los corridos de la Revolución.
Entre sus alimentos preferidos están las comidas sencillas y las frutas de temporada, especialmente las pitayas y los mangos. Ha señalado que procura comenzar y concluir cada día con una oración de agradecimiento y con la petición de estar preparado para el momento en que Dios lo llame.
Obispos que convivieron con él desde sus años de seminario lo describen como un hombre prudente, fraterno, sereno, de trato sencillo, con sentido del humor y capacidad para escuchar. El obispo Javier Navarro Rodríguez recordó la cercanía entre sus familias y el ambiente religioso en el que ambos descubrieron su vocación.
Después de la celebración principal está prevista una Caminata Vocacional vinculada con los 50 años sacerdotales.
Una de las rutas anunciadas partirá el 26 de julio, a las 7:00 horas, desde la parroquia de San Pedro Apóstol, en Tlaquepaque, hasta la Catedral Metropolitana de Guadalajara. El recorrido será de aproximadamente 7.1 kilómetros.

